La ciudad de Arequipa, cuna de grandes hombres en todos los campos del saber, las armas, la religión y el arte han engrandecido a nuestra patria.

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Carlos y Miguel, Vargas Zaconet


En los años 20, la producción artística peruana ya no estaba centralizada en Lima. En Arequipa, Carlos Vargas ( nació el 27 de enero de 1885- falleció el 21 de junio de 1979) y Miguel Vargas (nació el 29 de octubre de 1886- falleció el 7 de enero de 1976), interesados por las nuevas corrientes del arte, convirtieron su galería en un verdadera centro cultural en el se reunían poetas, músicos y pintores, se organizaban exposiciones y se daban conferencias. Eran una referencia cultural en Arequipa, cuenta Yanne, que evoca con pasión la historia de esos dos fotógrafos excepcionales.

Los hermanos Vargas nacieron en una familia muy modesta, pero lograron educarse en el colegio de los salesianos de Arequipa. Cuando tenían unos 13 años recibieron un premio porque inventaron y fabricaron por sí mismos una cámara fotográfica. Eso llamó la atención del que era en la época el fotógrafo más destacado de Arequipa, Max T. Vargas, que no era pariente de ellos pese a la coincidencia de apellido.

En 1900 empezaron a trabajar como aprendices en su estudio. Allí entró también en 1908 Martín Chambi, el único fotógrafo peruano conocido en el extranjero, lo que es injusto, porque él tiene un enorme talento, pero no es el único, sostiene el historiador. Chambi fue asistente, y en cierta manera aprendiz, de los hermanos Vargas, recalca.

Ambos recibieron como premio una medalla de plata. Nunca se casaron, y se complementaron de tal manera que un asistente los recordó como "gemelos siameses mentales". Se sostiene que era Miguel quien poseía el don de la composición, mientras que Carlos dominaba el cuarto oscuro y el negocio del estudio, que instalaron con gran éxito en Arequipa el 6 de agosto de 1912.

En plena cumbre de la fama y diecisiete años más tarde, la depresión mundial de 1929 hizo tambalear el establecimiento Vargas. Estudios como ese, con 12 empleados y elevados gastos, ya no eran viables, y los fotógrafos se vieronobligados a cultivar una nueva clientela de poco dinero y menos pretensiones. Las cámaras de pequeño formato y los negativos de acetato reemplazaron a las antiguas cámaras de gran formato y placas de vidrio. Las fotos de carné sustituyeron a los viejos retratos formales, poniendo fin a la época dorada de los estudios tradicionales.

Adecuándose a los nuevos tiempos, el establecimiento mantuvo su prestigio hasta 1958, al disolverse la sociedad familiar, cerrando ese centro artístico que por casi medio siglo registró la vida social, cultural y sentimental de los arequipeños.

La historia del estudio de Arte Vargas Hermanos se inició a principios del siglo veinte, cuando la fotografía peruana vivió una época dorada y en la costa y la sierra del país surgieron grandes estudios, que dejaron uno de los legados fotográficos más importantes en América Latina.

Esta eclosión artística se concentró en tres ciudades: Lima, Cuzco y Arequipa. Hasta ahora, la atención del público se centró en dos colecciones: el Archivo Courret en Lima y el Archivo Chambi en Cuzco. Esta exposición está dedicada al tercer gran estudio fotográfico del Perú, el Estudio de Arte Vargas Hermanos en Arequipa.

Talentosos, trabajadores y ambiciosos, los hermanos Vargas fabricaron su primera cámara fotográfica, lo que llamó la atención del destacado fotógrafo Max T. Vargas, que en 1900 permitió que se convirtieran en sus aprendices. En 1912, los hermanos abrieron su propio establecimiento. El negocio fue un éxito desde el inicio, gracias a la elegancia de sus retratos y a la novedad de sus tomas nocturnas.

Durante los años veinte, Arequipa alcanzó una prosperidad sin precedentes, y el Estudio de Arte Vargas Hnos. llegó a su apogeo gracias a una vibrante economía, la aparición de ideas revolucionarias y una generación de poetas, pintores y escritores que convirtieron la 'Ciudad Blanca' en un oasis de cultura.

En una época en la que no existían galerías ni museos, los hermanos Vargas hicieron de su estudio un centro de difusión cultural, donde se refugiaron los artistas, políticos y bohemios del sur andino. Las imágenes reunidas en la exposición se seleccionaron en función de criterios tanto estéticos como históricos.

Fuente: "Max T Vargas y Emilio Díaz. Dos figuras fundacionales de la fotografía del sur andino peruano (1896-1926)". Andrés Garay y Jorge Villacorta. Lima: IPAD : ICPNA, 2007.

Los hermanos Vargas dedicaron sus vidas a la creación de un legado fotográfico singular. En una delicada alquimia de luz, plata y vidrio retrataron su ciudad natal, captando los rostros y lugares, sueños e ilusiones de una etapa histórica. A finales del siglo XIX y comienzos del siglo XX, la fotografía peruana vivió una época de oro. En la costa y la sierra del país florecieron grandes estudios, que dejaron uno de los legados fotográficos más importantes de América Latina. Esta eclosión artística se concentró en tres ciudades: Lima, Cusco y Arequipa. Hasta ahora, la atención del público ha sido centrada en dos colecciones, el Archivo Courret en Lima y el Archivo Chambi en Cusco. Esta exposición está dedicada al tercer gran estudio fotográfico del Perú - el Estudio de Arte Vargas Hermanos en Arequipa. 

Los hermanos Vargas nacieron en Arequipa en condiciones humildes, Carlos en 1885 y Miguel en 1887. Talentosos, trabajadores y ambiciosos, se inscribieron en el Colegio Salesiano, donde fabricaron su primera cámara fotográfica, recibiendo como premio una medalla de plata. Esta hazaña llamó la atención del destacado fotógrafo Max T. Vargas y, en 1900, los hermanos se hicieron sus aprendices. 

En 1912, los hermanos abrieron su propio establecimiento. El negocio fue un éxito desde el inicio, gracias a la elegancia de sus retratos y a la novedad de sus tomas nocturnas. Durante los años veinte, Arequipa alcanzó una prosperidad sin precedentes, y el Estudio de Arte Vargas Hnos. llegó a su apogeo gracias a una vibrante economía, una efervescencia de ideas revolucionarias y una generación de poetas, pintores y escritores talentosos que convirtieron la “Ciudad Blanca” en un oasis de cultura. 

En una época en que no existían galerías ni museos, los hermanos Vargas hicieron de su estudio un centro de difusión cultural, donde se refugiaron los artistas, políticos y bohemios del sur andino. Esta retrospectiva nos ofrece no solamente una oportunidad para apreciar el legado artístico de los hermanos Vargas, sino también una visión privilegiada de un momento extraordinario en la historia del Perú. 

(Extractos de textos de Adelma Benavente y Peter Yenne. Photographic Archive Project) 


CARLOS Y MIGUEL VARGAS ZACONET 
1885 
Nace Carlos en Arequipa el 27 de enero. 
1887 
Nace Miguel en Arequipa el 29 de octubre. Ambos son hijos de María Vargas Zaconet. 
1900 
Siendo estudiantes de la Escuela de Artes y Oficios del Colegio Salesiano, fabrican su primera cámara fotográfica y obtienen como premio una medalla de plata. 
1900 a 1912 
Trabajan como asistentes en el estudio de Max T. Vargas. Durante este período, Max T. abre otro estudio en La Paz, Bolivia; probablemente durante su ausencia los hermanos están a cargo del estudio. En esta época conocen al fotógrafo y pintor Juan Manuel Figueroa Aznar, quien en 1903 expone en la galería de Max T. sus primeros fotóleos. 
1908 
Ingresa en este estudio como aprendiz el fotógrafo Martín Chambi. 
1911 
Invitan a su maestro a una exposición en París; Carlos y Miguel colaboran en la preparación de las fotos. 
1912 
Doña Andrea Ortiz, viuda de Medina, vende a los hermanos Vargas todos los aparatos de los talleres de fotografía y fotograbado, útiles y materiales, enseres, etc., así les traspasa la tienda del Nº11 del Portal San Agustín. 
1913 
Organizan su primera exposición fotográfica utilizando el papel nitrato. 
1914 
Inauguran la segunda exposición en el Portal San Agustín. 
1915 
Primera Exposición Internacional colectiva en San Francisco (Estados Unidos). 
Las autoridades municipales de Arequipa les otorgan un merecido reconocimiento por su labor cívica y artística; con motivo de las fiestas jubilares la Municipalidad les otorga un Diploma de Honor. 
Tercera exposición de arte de los hermanos Vargas en su local del Portal San Agustín. 
Exhiben por primera vez los retratos con efectos de luz artificial. 
1918 
Cuarta exposición en el Portal San Agustín. 
1918 – 1930 
Durante este período, los Vargas adquieren mucha fama en la sociedad arequipeña, así como éxito en sus negocios. Entre 1918 y 1923 contratan los servicios de más de una docena de asistentes. Entre ellos, resalta la labor de Manuel Jesús Glave, quien acompaña fielmente a sus maestros durante un largo período. Enrique Masías también colaboró con ellos en los inicios del estudio. 
1920 
En la década del veinte, el vínculo con artistas, intelectuales y pintores se intensifica por la llegada de personalidades como Abraham Valdelomar en 1919, Víctor Raúl Haya de la Torre en 1920 y José Santos Chocano en 1922, entre otros. Asimismo, surgen los movimientos intelectuales y artísticos en el sur andino: en el Cuzco, el movimiento indigenista; en Puno, el grupo Orkopata; y en Arequipa, el grupo Aquelarre, cuyos miembros fueron Percy Gibson, Renato Morales de Rivera, César Atahuallpa Rodríguez y Belisario Calle. En esta época el estudio de los Vargas se convierte en el «asilo de los artistas», como lo llama Valdelomar. 
Las fotografías de los hermanos Vargas comienzan a aparecer reiteradamente en revistas arequipeñas, así como en Buenos Aires, La Habana, Barcelona, Estados Unidos y Lima (Variedades y Mundial). 
1922 
Quinta exposición fotográfica, que coincide con el estreno del nuevo salón ampliado y decorado. 1923 
Aparece un artículo en The New York Herald; el autor, el Dr. Ritts, considera que el estudio de los hermanos Vargas es uno de los mejores en América del Sur. 
1924 
Participan en el «Centenario de Ayacucho y Puno» y obtienen como premio la Medalla de Oro. 
1925 
Son invitados por la comisión organizadora del Primer Salón de Arte Fotográfico de Buenos Aires. 
Ganan el Gran Premio de Honor y Medalla de Oro en el «Centenario de la Independencia de Bolivia». 
1927 
Participan en la exposición organizada por el Rotary Club de Arequipa y obtienen la Medalla de Oro. 
Polémica pública sobre arte fotográfico entre los Vargas y el poeta Renato Morales de Rivera. 
1929 
Son invitados a la Exposición Iberoamericana de Sevilla, junto a los hermanos Goyzueta y los hermanos Campbell de Lima. 
1933 
Carlos y Miguel son miembros del jurado de un certamen pictórico convocado por el Consejo Provincial de Arequipa. 
1958 
Se cierra el Estudio de Arte Vargas Hnos. 
1968 
El Centro Federado de Periodistas y la Kodak Peruana organizan una exposición titulada Los hermanos Vargas y Arequipa antigua. 
1975 
El Banco Industrial del Perú organiza, en homenaje a los hermanos Vargas, una exposición en sus galerías de la Casa del Moral. 
1976 
El 7 de enero muere Miguel, el dandy arequipeño, el maestro de la composición, el artista del retoque y la foto-pintura. 
1979 
Carlos, el alquimista del laboratorio, muere el 21 de junio. 

Fuente:







José Sebastián de Goyeneche y Barreda


José Sebastián de Goyeneche y Barreda, (*Arequipa, 19 de enero de 1784 - †Lima,19 de febrero de 1872) fue un religiosoperuano. Obispo de Arequipa (1818-1859) y XXII Arzobispo de Lima (1859-1872).

Primeros años

Hijo del militar y hacendado baztanés Juan de Goyeneche y de María Josefa de Barreda y Benavides, empezó su carrera literaria en el Colegio de la Purísima Concepción de la ciudad de Arequipa pasando después a terminar sus estudios en Lima en 1804. En la Universidad de San Marcos optó los grados de Bachiller en Artes, y en Leyes y Cánones, Licenciado y Doctor en Teología y Cánones (1804), Licenciado y Doctor en ambos derechos (1805); y, hecha la reglamentaria práctica forense en el estudio de Manuel Antonio de Noriega, recibiose como Abogado ante la Real Audiencia (16 de octubre de 1806). Estuvo entonces entre los fundadores del Colegio de Abogados.

Comenzó su carrera pública con el modesto título de sustituto de la cátedra de prima de Teología de la Universidad de San Marcos y se recibió de abogado en la Audiencia de Lima el 16 de octubre de 1807. Nombrado enseguida asesor del Tribunal del Consulado (5 de febrero de 1807), Asesor del Tribunal de Minería (22 de abril de 1807) y abogado defensor de pobres en causas criminales, desempeñando todos estos oficios con gran celo.

En atención a sus méritos, el monarca español le condecoró con la Orden de San Juan el 20 de julio de 1807.

Sacerdocio

En este mismo año de 1807 abrazó Goyeneche el estado sacerdotal y regresó a Arequipa. El Obispo electo de Santa Cruz de la Sierra, Francisco Javier de Aldazábal, le nombró Examinador Sinodal de aquel obispado y su consultor de Cámara (11 de mayo de 1808).

Sirvió sucesivamente los cargos de cura interino de la doctrina de Calca (Cuzco), Protonotario apostólico, gobernador eclesiástico del obispado de Arequipa y, desde el 17 de septiembre de 1811, cura de la Parroquia de Santa Marta de la misma ciudad, beneficio que obtuvo después en propiedad. Fue nombrado también examinador sinodal del obispado y canónigo del Cabildo diocesano (1813). Emigró a Lima cuando Arequipa fue ocupada por las fuerzas revolucionarias de Mateo Pumacahua. En 1816 fue nombrado Inquisidor Apostólico honorario del Santo Oficio de Lima, que le confirió el Obispo de Almería.

En este mismo año, por muerte del obispo de Arequipa Luis Gonzaga de la Encina, Goyeneche fue elegido juez particular para la recaudación de lo adeudado por el prelado difunto y vicario capitular, en calidad de suplente del arcediano.

Obispo de Arequipa

El 14 de abril de 1817 el Papa Pío VII le preconizó como Obispo de Arequipa, siendo consagrado en Lima el 2 de agosto de 1818 por el Arzobispo Bartolomé María de las Heras. Oficialmente tomó posesión de su sede el 10 de noviembre de 1819.

Debido al alejamiento de los prelados frente al avance o el triunfo de la causa patriota, fue durante algunos años (1826-1835) el único obispo existente en territorio peruano; y con tal carácter dirigió sus preces al papa León XII (1828) para que fuesen reanudadas las relaciones de la Santa Sede con el gobierno del Perú, en atención a la necesidad de sacerdotes y la dificultad de acudir a su consagración en las provincias apartadas.

Los Pontífices León XII y Gregorio XVI le nombraron, el primero Prelado Doméstico y Asistente al Sacro Solio Pontificio y el segundo Visitador de los Regulares de toda la América meridional (1832).

El Rey Fernando VII le condecoró con la Gran Cruz de la Orden de Isabel la Católica.

Acreditado como Ministro plenipotenciario, representó al Estado Sud Peruano en la conferencia de Tacna (1837), que sentó las bases de la Confederación Perú-boliviana. Durante la gestión arzobispal de Francisco Xavier de Luna Pizarro, promovió la condenación de los escritos regalistas publicados por Francisco de Paula González Vigil.

Arzobispo de Lima y Primado del Perú

Al quedar vacante la sede arquidiocesana limeña por muerte de monseñor José Manuel Pasquel, el gran mariscal Ramón Castilla le propuso para Arzobispo de Lima y Pío IX le preconizó el 26 de septiembre de 1859. El 19 de noviembre recibió el Palio de manos del Obispo de Trujillo.

De los importantes trabajos que realizó como prelado merece especial recuerdo el de la completa organización del Seminario, conforme a lo fijado por los Padres del Concilio de Trento.

En su testamento legó una importante cantidad de dinero para la construcción de un Hospital en la ciudad de Arequipa. Sin embargo, el Gobierno se incautó de él para sufragar la guerra con Chile. Sin embargo, la gran obra del Hospital que el Arzobispo Goyeneche quería dejar como su legado al pueblo de Arequipa pudo al fin construirse gracias a los sobrinos del Arzobispo: el Conde de Guaqui, la Duquesa de Goyeneche, los Duques de Gamio y Don José Sebastián de Goyeneche y Gamio, que construyeron a sus expensas el suntuoso Hospital que aún permanece actualmente en la Avenida Goyeneche de esta ciudad, justo enfrente del monumento que el pueblo de Arequipa decidió elevar por suscripción pública a su Obispo y a la familia Goyeneche.

Falleció en Lima el 19 de febrero de 1872 y sus restos mortales fueron enterrados en la Catedral de Lima.

Cardenalato

Con fecha 12 de enero de 1861 el Gobierno de la República, a través del Ministro de Relaciones Exteriores y por conducto del Encargado de Negocios en Roma, hizo llegar al Papa Pío IX la solicitud de que concediera al Arzobispo Goyeneche la dignidad del Capelo Cardenalicio:

El Gobierno vería con satisfacción que Su Santidad concediese el Capelo al Muy Rdo. Arzobispo del Perú, Yltmo. Señor Dr. José Sebastián de Goyeneche porque sus notorias virtudes y sus servicios a la Yglesia y su antigüedad en el Episcopado lo hacen justamente acreedor a esta merecida distinción, y porque es indudable que este nombramiento sería de provechosos resultados para las relaciones del Papa con los Estados de Sud-América

El 7 de diciembre de 1861 el Encargado de Negocios del Perú comunicó al Gobierno que Mons. Franchi (Nuncio en Madrid) y el Cardenal Antonelli (Secretario de Estado) habían mantenido varias reuniones con el Papa quien les había comunicado su deseo de acceder a esta súplica "por los distinguidos servicios prestados a la Iglesia por el Arzobispo Goyeneche, la adhesión del Perú a la Santa Sede y el deseo de los peruanos expresado a través de su Gobierno"

Sin embargo la Santa Sede entendió que estando aún tan reciente la independencia de la República y la inexistencia de relaciones diplomáticas ni tratado de paz con España, esta concesión podría ser mal recibida por el Gobierno español, por lo que el asunto quedó paralizado.

No fue hasta 1935 en que la Santa Sede concedió el Cardenalato a un Pastor de una diócesis sudamericana.

Referencias

Fernández García, Enrique S.J: Perú Cristiano, PUCP, Fondo Editorial 2000.
Nieto Vélez S.J., Armando: La Iglesia Católica en el Perú. Incluido en: “Historia del Perú”, Tomo XI. “Procesos e Instituciones”. Lima, Editorial Juan Mejía Baca, 1980.
Tauro del Pino, Alberto: Enciclopedia Ilustrada del Perú. Tercera Edición. Tomo 7. FER-GUZ. Lima, PEISA, 2001. ISBN 9972-40-156-1


Predecesor:
José Manuel Pasquel
Arzobispo de Lima
Arzobispo

1859 - 1872
Sucesor:
Manuel Teodoro del Valle
(no tomó posesión de su silla)

Predecesor:
Luis Gonzaga de la Encina
Obispo de Arequipa
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1816 - 1859
Sucesor:
Bartolomé Herrera

José Luis Pablo Bustamante y Rivero


(*Arequipa, Perú, 15 de enero de 1894 - †Lima, Perú, 11 de enero de 1989), abogado, político, diplomático y escritor peruano. Fue Presidente Constitucional de la República del Perú de 1945 a 1948, y presidente de la Corte Internacional de Justicia entre 1967 y 1969.

Sus padres fueron Manuel Bustamante y Barreda, abogado, fiscal de la Corte Suprema de Arequipa, y Victoria de Rivero y Romero. Se casó en 1923 con María Jesús Rivera, con quien procreó a sus hijos Beatriz y José Luis. Este ex presidente del Perú falleció a edad bien avanzada en Lima, Perú, el 11 de enero de 1989.


Se educó en Arequipa en el Colegio San José de los padres jesuitas. Estudió letras en la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa y se graduó en la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cusco. Fue catedrático de la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa entre 1921 y 1934. Poeta en sus ratos libres. Sus poesías sentimentales y finas, como Serenata de Antaño, Cantares, La Chacra, y otras, se conservan en la colección folklórica de Arequipa. Fue quién escribió la elegante carta a Augusto B. Leguía, en la que el caudillo del levantamiento, Luis Miguel Sánchez Cerro, le exigía su renuncia. Fue funcionario público y ejerció varios cargos de importancia como la cartera de Educación en 1930 durante el gobierno de Sánchez Cerro, siendo su renuncia a dicho cargo una muestra de respeto al país y muestra de su calidad ética. Asimismo fue Embajador peruano en Bolivia, y Ministro plenipotenciario en el mismo país y en Uruguay.

En 1945 ganó las elecciones para ser Presidente de la República como candidato del Frente Democrático Nacional, asumiendo la presidencia del país el 28 de julio de ese mismo año.

Hombre de formación jurídica y reconocida probidad, gobernó el país con un apego a las leyes inusual en la historia peruana, lo que causó que a partir del año 1947 su gobierno perdiera el apoyo del APRA y cayera bajo la presión militar.


El 29 de octubre de 1948, fue defenestrado por un golpe de estado encabezado por el entonces ministro Manuel A. Odría, y exiliado del país.


Regresó al país en 1956 cuando terminó el "ochenio" de Odría y gobernaba en el Perú Manuel Prado Ugarteche. Desde esa fecha ocupó nuevos cargos públicos como la Cartera de Relaciones Exteriores en 1960 y la Presidencia del Corte Internacional de Justicia de La Haya durante los años 1967 a 1969 al que accedió en representación del Perú.


Expidio en 1947, y se promulgó el histórico decreto que extendió la soberania y la jurisdiccion del Perú sobre la plataforma maritima, el zócalo continental y el mar hasta las 200 millas.


Obras
  • Reorganización de las universidades (1918).
  • Justicia Militar (1919).
  • Organización y procedimientos de la justicia militar en el Perú (1920).
  • Una visión del Perú (Montevideo, 1941 y posteriores reediciones en Lima).
  • Tratado de Derecho Civil Internacional (Montevideo, 1942).
  • La ideología de don Francisco García Calderón (París, 1946), discurso leído en homenaje a dicho jurista arequipeño en 1934, en conmemoración del primer centenario de su nacimiento.
  • Arequipa (1947).
  • Tres años de lucha por la democracia en el Perú (Buenos Aires, 1949) ensayo en defensa de su gestión presidencial.
  • Panamericanismo e iberoamericanismo (1951).
  • La ONU en el Palacio de Chaillot (1952).
  • Mensaje al Perú (1955; 1960 y 1968).
  • Perú, estructura social (1959).
  • La Corte Internacional de Justicia (1964).
  • Una visión del Perú (1972).
  • Derecho del mar, bases científicas y principios jurídico-sociales que sustentan la doctrina de las 200 millas como medida de la anchura del mar territorial peruano (Lima, 1972).

Predecesor:
Armando Sologuren
Ministro de Justicia, Culto e Instrucción del Perú
24 de noviembre de 1930 - 31 de enero de 1931
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Sucesor:
Elías Lozada Benavente
Predecesor:
Manuel Prado Ugarteche
Presidente Constitucional
Presidente Constitucional de la República del Perú
28 de julio de 1945 - 29 de octubre de 1948
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Sucesor:
Zenón Noriega Agüero
Presidente Junta de Gobierno
Predecesor:Presidente de la Corte Internacional de Justicia
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1967 - 1969
Sucesor:

Bibliografía



  • Arce Espinoza, Mario Rommel (2005). Libro homenaje a José Luis Bustamante y Rivero. Arequipa: Fondo Editorial del Colegio de Abogados de Arequipa. pp. 107-157.
  • Basadre Grohmann, Jorge (1981). La vida y la historia. Segunda edición. Lima: Industrial Gráfica. pp. 674-724.
  • Ferreyros Pinasco, Sergio (editor) (1996). El mensaje cívico de José Luis Bustamante y Rivero. Lima: Fundación M.J. Bustamante de la Fuente e Instituto del Sur.
  • Instituto de Estudios Histórico Marítimos del Perú (1994). Homenaje al doctor José Luis Bustamante y Rivero. Lima: Instituto de Estudios Histórico Marítimos del Perú.
  • Salmón de la Jara, Federico (1994). Homenaje y presencia de José Luis Bustamante y Rivero. Lima: Instituto de Estudios Histórico Marítimos del Perú.