La ciudad de Arequipa, cuna de grandes hombres en todos los campos del saber, las armas, la religión y el arte han engrandecido a nuestra patria.

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Julio Málaga Grenet



Julio Málaga Grenet fue un destacado caricaturista del Perú. Nació en Arequipa el 25 de febrero 1886.

Sus padres fueron Francisco Málaga y Enriqueta Grenet. Realizó sus primeros estudios en el Colegio Guadalupe. Al terminar sus estudios empiezó a trabajar como auxiliar de contabilidad en la Compañía Recaudadora de Impuestos, es entonces que decide enviar una caricatura suya al semanario Actualidades (1903-1909), el director de entonces al ver la calidad de su trabajo lo contrata en 1903, desempeñándose como ilustrador desde entonces. Más adelante colaboraría con la Ilustración Peruana .

“Diarios fugaces de tipo político fueron antes El Perú, El constitucional (1902-1903) en el que colaboro Teodoro Noel, La Evolución, La Alianza Liberal Federal y El Liberal (1901-1908). Estos tres últimos pueden ser considerados como voceros del partido liberal…”
A partir de 1907 trabaja junto a Leonidas Yerovi en la dirección del semanario Monos y Monadas. Esta revista dedicó sus páginas a temas de actualidad nacional y extranjera pero su principal característica fue la crítica política.

Monos y Monadas, “Semanario festivo y de caricaturas”, círculó por vez primera el 31 de diciembre de 1907. En esta revista se asociaron Leonidas Yerovi y Julio Málaga Grenet. Los avisos solían publicarse en verso. En Monos y Monadas aparecieron caricaturas hechas por Abraham Valdelomar (Val Del Omar).

En 1908 empieza a trabajar en la revista Variedades (1908-1930), sucesora de Prisma, (1905-1907) dirigida por Clemente Palma. Esta revista era semanal, de jueves a jueves. Málaga Grenet era el encargado del diseño de la portada, así como de una sección titulada [[“Chirigotas”]], en ambas tocaba de un modo satírico temas de actualidad, sobre todo en el ámbito político. Pero Málaga Grenet no era el único que desarrollaba caricaturas, en Variedades encontramos también dibujos de Vasconcelos, entre otros; la consigna para todos era el desarrollo de una caricatura ya sea política o social, en donde no se identificarían con ningún partido, manteniendo su independencia. Sobre la caricatura escribe Clemente Palma en su primer editorial, publicado en la página 2 de la revista, el 29 de febrero de 1908:

“Este concepto de la caricatura – no como medio de herir y ridiculizar, sino como medio artístico, alegre y sugestivo de expresar una situación ó de presentar á un personaje, sea político, artista ó sabio, sacerdote ó seglar, hombre ó mujer, nacional ó extranjero- es el que deseamos sea comprendido y aceptado en todos los países cultos.”

Un año después, aparecen dibujos de Málaga Grenet en la revista Gil Blas y Fígaro. Más tarde será nombrado Director Artístico de ambas revistas. La vida le sonreía a este joven autodidacto, sin embargo un penoso incidente lo obligaría dejar estas tierras, y buscar nuevos retos. A inicios de 1910, el semanario Fígaro es clausurado, en parte debido e una caricatura suya, este incidente lo impulsa a viajar en abril del mismo año a la ciudad de Buenos Aires. Tres años después, estaba muy bien instalado, desempeñándose como director de arte de la prestigiosa revista Caras y Caretas , allí forma parte de la segunda generación de dibujantes, entre los que figuraban Juan Carlos Huergo, Nicanor Álvarez Díaz (Alejandro Sirio), Víctor Valdivia, Federico Ribas “Mirko”, Luis Macaya y Ramón Caballé. Simultáneamente trabaja para revistas como Mundo Argentino, El Hogar, Plus Ultra, Última Hora, La Razón, Giornale d’Italia, Crítica, en estos tres últimos firmando con el seudónimo Faber. Estando en Argentina, se contacta con revistas parisinas como Les annales, Le Flambeaud, Le Matin, enviándoles material regularmente.

En 1916 regresa a Lima para trabajar junto a Luis Fernán Cisneros en la dirección del diario El Perú, diario que pese al esfuerzo y reformas, sale de circulación al año siguiente. La misma suerte correría también Excélsior, en donde se desempeñó como dibujante. Ese año es llamado para colaborar con Leonidas Yerovi en la revista Don Lunes.

“Isaías Piérola efectuó un considerable esfuerzo económico y material para la publicación de El Perú en 1916 y 1917 bajo la dirección de Luis Fernán Cisneros y Julio Málaga Grenet. Pero, no obstante estos desvelos y la prominencia de sus redactores y colaboradores, El Perú no obtuvo gran éxito multitudinario. Reemplazo a Cisneros en El Perú, Víctor M. Maúrtua. Tampoco alcanzo vasta difusión o larga vida el sucesor de este diario desde el 19 de junio de 1917, Excélsior, dirigido también por Víctor Maúrtua, por aquella época enamorado de las doctrinas socialistas.”

Nuevamente en Buenos Aires, en 1921 es nombrado director artístico del suplemento dominical del diario La Nación, permaneciendo en ese cargo hasta 1923, año en que viaja a Nueva York, introduciéndose en el medio publicitario, logrando un estupendo contrato, llegando a cobrar US $2000 por afiche.
En 1930 viajó a Europa, donde trabaja como ilustrador de las revistas parisinas Le Rire y Fantasio. Viajó luego a Madrid, donde residió por 6 años, y luego a Buenos Aires.

En 1940 retornó a Lima, en donde colaboró en Excélsior y Cultura Peruana. En 1945 es nombrado subdirector de la Escuela Nacional de Bellas Artes del Perú y profesor de Artes Gráficas .

“…Introdujo en la Escuela nacional de Bellas Artes la enseñanza de las técnicas del afiche su estilo ejerció decisiva influencia sobre el desarrollo de la caricatua y la ilustración periodística en el Perú y latinoamérica.”
En 1950 tomó la dirección de la escuela Germán Suárez Vertiz, bajo su periodo se produce un incidente entre alumnos, quienes pedían una reforma académica, mediante “nuevas aportaciones estéticas de los nuevos tiempos” , lo cual era inaceptable para la dirección, este problema se mantuvo hasta 1956, fecha en que renuncia Suárez Vertiz y toma provisionalmente la dirección Málaga Grenet:

“La ENBA, quedó a cargo del subdirector Julio Málaga Grenet, hasta el 20 de octubre del mismo año, cuando fue nombrado como nuevo director Don Juan Manuel Ugarteche Elespuru”
Falleció el 31 de enero de 1963.



Referencias

Autores Varios. Enciclopedia Biográfica e Histórica del Perú XIX-XX. Tomo VI / I-M. Editorial Milla Batres. Lima, 1994
 BASADRE, Jorge. Historia de la República del Perú. Tomo XI. Editorial Universitaria. Lima, 1983
TAURO, Alberto. Enciclopedia Ilustrada del Perú. Tomo III. Editorial Peisa. Lima, 1987
HUERTO WONG, José. Huellas de Bellas Artes. Editora Magisterial. Lima, 2000

Ignacio Álvarez Thomas


(Arequipa - Perú, 15 de febrero de 1787 - Buenos Aires, Argentina, 19 de julio de 1857) fue un político y militar peruano de gran participación en las Provincias Unidas del Río de la Plata.
A la edad de 8 años, se incorporó al “Regimiento Militar de Lima” en calidad de cadete, se estableció en Buenos Aries bajo la protección de Virrey Sobremonte. Secretario del Virreinato, pero renunció a este cargo para servir, a su regimiento que defendía Montevideo contra el asedio de los Ingleses. Allí luchó heroicamente hasta que cayó gravemente herido. A su heroica acción se le acordó él titulo de “Benemérito a la Patria en grado heroico” y medalla de oro.



Carrera militar


Nació en la ciudad peruana de Arequipa el 15 de febrero de 1787. Por algún tiempo, vivió junto a su familia en Lima, pero cuando en 1797 su padre fue llamado por el Servicio Español, toda la familia viajó a Buenos Aires. Mientras su padre siguió solo su viaje a Madrid, el resto de la familia se asentó en Buenos Aires.

Durante las Invasiones Inglesas de 1806 y 1807 luchó con las milicias patriotas, pero ambas veces fue capturado y encarcelado, siendo liberado recién con la rendición de las tropas invasoras. Participó también en la Revolución de Mayo.
Durante el gobierno del Director Supremo Carlos María de Alvear, luchó como coronel en la captura de Montevideo donde ganó una medalla (probablemente la que aparece en su retrato).

Fue designado jefe de la vanguardia del ejército que debía atacar a los federales de Santa Fe y posiblemente en la Banda Oriental. Sin embargo, a poco de partir hacia ese detino, estando en la Posta de Fontezuelas (posiblemente la actual Pergamino (Buenos Aires), se puso en contacto con los enviados del caudillo José Artigas y se pronunció contra Alvear.

El cabildo de Buenos Aires y el general Miguel Estanislao Soler aprovecharon la oportunidad para forzar, unos días más tarde, la renuncia de Alvear. Junto con éste, fue también derrocada la Asamblea del Año XIII.

Director Supremo


El cabildo dirigió la elección de un nuevo Director Supremo, cargo para el que fue desigando, el 20 de abril de 1815, José Rondeau. Pero dado que éste estaba al frente del Ejército del Norte, en una campaña militar en el Alto Perú, Álvarez Thomas fue designado Director interino al día siguiente. Por lo tanto, entre el 21 de abril de 1815 y el 3 de mayo de 1816 ocupó interinamente el cargo de Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata, en calidad de sustituto.
A mediados de 1815 hizo detener a una comisión del Congreso de Oriente de las provincias artiguistas, que habían bajado a Buenos Aires para establecer la paz definitiva, por lo que las tratativas de paz se interrumpieron. A continuación lanzó una invasión sobre Santa Fe, provincia a la que volvió a someter a la obediencia de Buenos Aires. De todos modos, a principios del año siguiente, la provincia declaraba su autonomía en forma definitiva.
Esta ruptura hizo imposible el avenimiento con Artigas y los federales, de modo que éstos no reconocieron su autoridad nacional. Y tampoco habrían de enviar sus diputados al Congreso de Tucumán, ni participaron en la declaración de la Independencia. Por cierto, no fue Álvarez Thomas el único responsable; su responsabilidad es compartida con casi todos los gobiernos porteños y con el carácter particular y suspicaz del caudillo.

En 1816 envió una nueva invasión contra la recién independizada Santa Fe, pero su jefe, el general Eustoquio Díaz Vélez, prefirió pactar con los federales, y forzó al Director Sustituto a renunciar.

En Argentina rechazó las tendencias de los españoles y de los ingleses y en agradecimiento a su Patriótica acción fue elegido Director Supremo de las provincias Unidas del Rió de la Plata (20/04/1815). Fue miembro del congreso que proclamó la independencia de Argentina el 09/07/1816. Ministro Plenipotenciario en el Perú (1824) y en Chile. El general Iriarte lo llamó “El Varón justo” y afirma que el “general Álvarez no estaba vaciado en el molde común y por eso su espíritu ha volado a la inmortabilidad por la senda de las almas puras”. 



Últimos años


En 1820, cuando el Directorio fue disuelto, resurgió como líder, sin embargo, al ser encarcelado y liberado luego de 19 días, perdió su poca influencia política.
Entre 1825 y 1835 desempeñó los cargos de embajador de la Provincia de Buenos Aires en Perú  y más tarde Chile.
Por su oposición al gobierno de Juan Manuel de Rosas fue encarcelado y posteriormente desterrado por éste. En su etapa de exilio pasó por Río de Janeiro (donde trató de organizar una insurrección contra Rosas en 1840. En 1846 emigró a Chile y luego a Perú.
Regresó a la Argentina en 1852, cuando Rosas fue derrocado por Justo José de Urquiza, para instalarse en Buenos Aires definitivamente.
Murió en Buenos Aires el 19 de julio de 1857, sus restos descansan en el Cementerio de La Recoleta de esa ciudad.

Benigno Ballón Farfán


Benigno Ballón Farfán, (Arequipa, 13 de febrero de 1892 – †12 de julio de 1957), fue uno de los más reconocidos compositores y músicos arequipeños de todos los tiempos. Autor de casi todos los temas representativos de la ciudad, como el vals Melgar, Silvia, Arrullo, La Benita, todos los carnavales que se interpretan en la Ciudad Blanca, himnos, marineras, yaravíes, pampeñas, entre muchas otras composiciones que ahora son parte del acervo musical de Arequipa.

Nacido en el Barrio de San Lázaro, donde también se crio Arequipa, y allí seguramente aparecieron sus primeras inquietudes musicales. Luego se trasladó a vivir a la calle Siglo XX N° 233, donde su madre Francisca Farfán construyó una casa hacia 1915, justamente cuando esa zona comenzaba a ser urbanizada.

Ese lugar sería también el centro de una animada bohemia en que el músico compartió con sus amigos intensas veladas musicales.

Fue hijo del fígaro Manuel Roberto Ballón Flores y de Francisca Farfán. Fue bautizado en la parroquia de Santa Marta el día 12 e inscrito en el registro civil el 13 de febrero de 1892 Tuvo dos hermanas: Aurora, conocida como La Benita, y Rosa, con la que formó el Trío Arequipa. A Benigno desde niño le gustaba la música y comenzó tocando el rondín, después la guitarra, la flauta, el violín, el violoncelo, la viola y sobre todo el piano, al cual se dedicó íntegramente. Inició sus estudios primarios y de música en su Barrio de San Lázaro y prosigue estudios secundarios en los Colegios del Padre Duhamel y Salesianos.

Su primera presentación en público la hizo a los 13 años en el Centro Social Obrero de la Calle Ejercicios, mereciendo calurosos aplausos. Su obra musical es abundante y variada. Su primer trabajo rentado a los 15 años lo hizo en el entonces Teatro Olimpo, posteriormente llamado Fénix, poniendo marco musical a la primera película muda que llegó a Arequipa. Fue profesor de Música y Canto en el Instituto Experimental Nº 5, que quedaba en Palacio Viejo, en el Colegio San Francisco de Asís, y en la Normal de la UNSA. Asimismo, fue el organista oficial de la Catedral de Arequipa.

Colaboraba en las clausuras de los Colegios de sus tiempos, La Asunción, Fátima, San Francisco de Sales, Independencia Americana. Gran Unidad Escolar Mariano Melgar, Colegio Militar Francisco Bolognesi, Del Rosario, Corazón de Jesús y otros más. Realizó muchísimos viajes a la Capital de la República, recibiendo en Radio América y Radio Nacional del Perú la distinción de la Medalla de Plata Ford, que se concedía a personas que se hubieran distinguido por su colaboración con el país. Viajó también a Bolivia y Chile (1940) donde realizó grabaciones en RCA VICTOR, con la Sinfónica de Santiago. También estuvo en Juliaca, Cuzco, Mollendo, La Punta de Bombón, Cocachacra y Camaná.

Ballón Farfán fue el primero en profesionalizar el oficio de músico. En los periódicos de la ciudad, hemos podido encontrar avisos suyos ofreciendo sus servicios como músico para amenizar reuniones sociales, pero también para acompañar a los deudos durante los entierros. Sobre esto último es interesante recordar que en aquella época existió la costumbre sobre todo en los pueblos, de acompañar a los deudos hacia el cementerio entonando el “miserere”.

Ballón Farfán iba contratado para acompañar a los difuntos a los pueblos de Yura, Paucarpata, Sabandía, Characato y Socabaya. Luego del entierro, casi siempre era invitado a la casa de los deudos para compartir con ellos, ya sea el almuerzo o la comida. Oportunidad en la que también hacía bohemia con los deudos. Allí solían acompañarlo sus hijos Roberto, José, Benigno y Felipe. Además de Carlos Bernedo, el “corneta” Marroquín y Juan Manuel Trillo, como parte de su grupo musical. Mientras que formaron parte de la orquesta para amenizar bailes y eventos sociales, José Luis García y José Luis Espinoza.

Según cuenta su hijo Reynaldo, Don Benigno hizo amistad con un personaje popular de la época llamado Genaro, vendedor de periódicos y loterías. Su fisonomía era voluminosa, pero además tenía una voz estruendosa. Era ciego y, sin embargo, tuvo muchos hijos. Alguna vez el maestro Benigno en tono risueño le preguntó ¿cómo hacía? A lo que respondió diciendo “tocando, no más”. El lugar de encuentro de ambos amigos era en muchos casos la misma calle, donde Genaro ofrecía la lotería, o también la picantería “La Josefa”, ubicada en la Antiquilla. Allí hacían bohemia con otros comensales más. En medio de una gran mesa rústica, cerca del fogón, Don Benigno era aclamado para tocar la guitarra y entonar algunas composiciones suyas. El maestro que era musical en todos los ámbitos no dudaba en rasgar la guitarra con alegres melodías que terminaban contagiando a todos los presentes. En ese caso, no era extraño verlo compartir alegremente, con un vaso de chicha de jora en la mano, por igual con el hombre del campo y la ciudad.

La picantería “La Josefa” era el lugar que más solía frecuentar, a partir de las tres de la tarde, sobre todo los lunes, porque ese día visitaba religiosamente al Señor de la Caña, del cual era muy devoto. De ahí pasaba a la picantería, donde acostumbraba servirse el tradicional “timpu de rabos”, para luego tomar el tranvía y dirigirse a su casa de la calle Siglo XX.

La picantería arequipeña,, fue un espacio democrático, adonde iban el alcalde, el prefecto, el presidente de la Corte, pero también el hombre del pueblo. Fue en expresión de Benigno Ballón Farfán “la verdadera universidad del pueblo”.

También hizo bohemia en su casa de la calle Siglo XX. Hasta allí llegaron Francisco Mostajo, Alberto Heredia Márquez, el “seco” Ponce, profesor de historia del Colegio Independencia Americana, Julio Valdivia (de la funeraria Valdivia), Jorge Güirse (famoso compositor puneño) Guillermo Mercado (el poeta que alcanzó el privilegio de tener mesa propia en la picantería “La Josefa”), y otros más. 

José y Víctor Dávalos –famosos intérpretes de música arequipeña- compartieron igualmente amistad con él. Refiere su hijo Reynaldo, que los hermanos Dávalos cuando eran muy pequeños solían asistir a los ensayos de la orquesta del maestro. En realidad, mucha gente vecina de la zona participaba de los ensayos musicales de su orquesta como espectadores.

Durante la época de verano, Don Benigno viajaba con su orquesta para amenizar las noches tropicales en el “Club Mollendo”.

Un hecho desconocido hasta ahora en relación a la bohemia de Ballón Farfán, fue que también frecuentó la casa de la familia Gibson en la calle La Merced, donde animó amenas reuniones con el poeta Percy Gibson. La propia Doris Gibson Parra en cierta ocasión le contó al hijo de Don Benigno, que el genial músico y compositor arequipeño interpretó alegres notas musicales en el piano familiar. 

Otro hecho que vale la pena contar, es la celebración por el día de su cumpleaños. El 13 de febrero de cada año –según cuenta su hijo Reynaldo- se contrataba un ómnibus con capacidad para 50 personas, que era aproximadamente el número de familiares del maestro Benigno, para trasladarse a la picantería a festejar al dueño del santo. Unas veces iban a la picantería “La Josefa”, otras veces a “Las Moscas” (en Zamácola). Y al final terminaban jugando fútbol.

Su amistad con el teniente Luis Miguel Sánchez Cerro, que llegó a ser Presidente Constitucional del Perú, data de la época en que este militar piurano radicaba en Arequipa. Según cuenta Reynaldo Ballón Medina, Sánchez Cerro visitaba su casa de la calle Siglo XX y, cuando se trasladó a Lima para asumir el poder, se despidió de su amigo músico, a quien juguetonamente llamaba el “gordo Benigno”.

No cabe duda que Benigno Ballón Farfán vivió intensamente. Se casó tres veces, y la mujer fue para él motivo de permanente inspiración. Varias de sus composiciones musicales están dedicas a ellas. Su primera esposa fue María Josefa Vargas Espinoza, a quien le dedicó el vals Silvia en 1955; a la muerte de ésta, se casó nuevamente con Hortensia Medina Velásquez, a quien le dedicó el vals Se fue, se fue mi amor. Su tercera esposa fue Matilde, a quien le dedicó el One Step: Matilde.


Benigno Ballón FarfánEn cuanto a su formación musical, el doctor Augusto Vera Béjar –una verdadera autoridad en el tema- afirma que se trató de un autodidacta, que desarrolló el vals arequipeño que al mismo tiempo recibió las influencias de su referente vienés, pero también del yaraví, de ahí lo melancólico de sus temas.

Fue compositor de los himnos de los colegios más importantes de la ciudad. Como, por ejemplo, del Colegio “Hipólito Sánchez Trujillo”, de la Gran Unidad Escolar “Mariano Melgar”, del Colegio de la Independencia Americana, del Colegio Militar “Francisco Bolognesi”. Asimismo, fue profesor de música y canto en el Instituto Experimental N° 5, que quedaba en la calle Palacio Viejo, y organista oficial de la Catedral de Arequipa.

Entre sus valses destacan “Melgar”, “Silvia” y “Arrullo”. La marcha “Mi Canto a Arequipa”, bien podría ser el himno de la ciudad, si es que no existiera ya la hermosa melodía de Aurelio Díaz Espinoza. La marinera “Arequipa Ciudad Caudillo” es igualmente emblemática. Como también sus yaravíes y pampeñas, himnos, huaynos, zarzuelas, carnavales y demás canciones del genial músico arequipeño.

Suman alrededor de 68 obras musicales que han sido reunidas por Reynaldo Ballón Manrique, nieto de Don Benigno, y que todavía permanecen inéditas. Salvo el meritorio trabajo realizado por el maestro Augusto Vera Béjar en reciente libro suyo titulado “El vals arequipeño, escrito en pentagrama”, donde acompaña en disco compacto la música de Benigno Ballón Farfán y de otros músicos arequipeños.

El maestro Benigno Ballón Farfán fue el más popular músico que tuvo Arequipa. Y como pocos, supo interpretar el sentimiento de su gente. En pocas palabras, es un símbolo para los arequipeños de ayer, hoy y siempre.

En los dos últimos años de vida, su hijo Reynaldo Ballón Medina cuidó de él con paternal devoción, haciéndolo al mismo tiempo depositario de sus recuerdos que comenzaron en tropel a inundar su mente.

Estaba preocupado por que las cosas vividas por él no quedaran en el olvido. Muchas vivencias, muchas escenarios que marcaron etapas de su vida, durante su larga trayectoria musical.

Es un personaje fascinante, porque vivió mucho y muy intensamente. Fascina su estilo de vida, pero también el modo en que encarna el sentimiento popular. ¿Quién en Arequipa no conocía al maestro Benigno Ballón Farfán? Mucha gente de la época lo recuerda regordete y colorado. El “gordo” Ballón era, sin duda, un personaje popular.

Murió un 12 de julio a las 3 de la mañana, después de haber estado tres días en coma renal. Durante ese periodo de tiempo muchas orquestas, grupos y músicos de la ciudad que lo conocieron venían a acompañarlo y tocarle mientras él estaba agonizando.




Obras de las que se conoce grabación y se desconoce la partitura[

  1. Juliaca Mía o Juliaca de mi amor (vals)
  2. Himno a la ciudad del Cusco
  3. Negrita flor de canela (pampeña)
  4. Coplas del Carnavallll
  5. Al silencio de una noche (pampeña)
  6. Parando el montón (zarzuela)

Obras de las que se desconoce grabación y partitura

  1. Gloria al triunfo (marcha)
  2. En la misma resbalosa (canción)
  3. El texao o Gallinita (canción)
  4. Ofrenda a la mujer arequipeña (canción)
  5. Los Barredores o Los Barrenderos (zarzuela o norturno arequipeño)
  6. Misas Solemnes o Misa a 3 voces "Dixstie Domine" que consta de Gran Invitatorium (tiene # grabación), Pequeño Invitatorium y Misa de Réquiem
  7. Ave María (religiosa)
  8. Momentos descriptivos de los días 13, 14 y 15 de junio de 1950 (marcha)
  9. Pelusita Madrecita (canción escolar)
  10. Serenata Chola
  11. Lucy Primera (valsa)
  12. Himno a la Ciudad de Camaná
  13. Himno a las Fábricas América Pedro P. Díaz
  14. Marcha Fúnebre (religiosa)
  15. Cuando el Indio Llora (fox trot peruano)
  16. Carnaval Centenario
  17. Canciones del Carnaval
  18. Plegaria al Corazón de Jesús o Himno al Corazón de Jesús
  19. Al campo (canción)
  20. Pajarillo (yaraví)
  21. En mi Tierra (canción escolar)
  22. Marcha Escolar Deportiva
  23. Himno al Colegio San Román de Juliaca
  24. Himno al Instituto Experimental Nro 5
  25. Himno al Club Deportivo Arequipa
  26. Quién ha visto aquel volcán
  27. Himno al Congreso Mariano
  28. Himno a la Escuela Prevocacional 960
  29. Piérola o Himno al Club Piérola
  30. Si me quieren, quiero
  31. A mi Madre
  32. Himno al Colegio Mercantil
Partitura original del MISERERE a puño y letra de Benigno Ballón Farfán.

Obras que se conoce la partitura y algunas de ellas tienen grabación

Valses

  1. Cholita Arequipeña
  2. Llanto del inca
  3. Emma
  4. Se fue, se fue mi amor
  5. Silvia
  6. Arrullo
  7. Melgar
  8. Clemencia
  9. Sufriendo estoy
  10. Laurel Mistiano
  11. Amor mío
  12. ¿Te vas, amor?
  13. chullo es hombre

Marchas

  1. Mi Canto a Arequipa (primer Himno que tuvo Arequipa)
  2. Marcha Federal
  3. San Lázaro
  4. Muestro Senador
  5. La canción de la revancha

Marineras

  1. La Encantadora o Sois Sirena
  2. Natividad del Alma
  3. La Traidora
  4. Arequipa Ciudad Caudillo
  5. montonero

Canciones escolares

  1. Tahuantinsuyo
  2. La Señora Luna

Foxes

  1. La cánción del Indio
  2. Mis Urpis
  3. Cusicuy
  4. Manco Cápac

Yaravíes

  1. Delirio
  2. Ay Amor
  3. Ruegos
  4. Plicando la Flor
  5. Despedida
  6. Resolución
  7. Dueño inhumano
  8. Amor Infame
  9. Paloma Blanca

Pampeñas

  1. La Benita
  2. La Celosa
  3. Huayño Peruano o Acaso Duerme quien ama
  4. La Palomita
  5. Amor Chacarero

Jazz

  1. Arequipa Jazz

Huayno

  1. Cholita Candaraveña
  2. Achalau
  3. la benita

Idilio campesino

  1. Por hay Pampas

Temas religiosos

  1. Himno a la Virgen de los Dolores La Napolitana de la Recoleta de Arequipa
  2. Miserere Arequipeño

Himnos institucionales

Mural Conmemorativo del Sesquicentenario del Colegio Nacional Independencia Americana (1827-1977). En él se le puede ver a don Benigno Ballón Farfán, autor del Himno del Colegio, retratado entre los grandes personajes de Arequipa
  1. Himno de la Escuela de Segundo Grado Nro. 953 María Nieves y Bustamante
  2. Himno al Club Deportivo Independencia
  3. Himno al Colegio Militar Francisco Bolognesi
  4. Himno de la Gran Unidad Mariano Melgar
  5. Himno Rotario de Arequipa
  6. Himno al Colegio Nacional de la Independencia Americana

Canciones

  1. Lecherita Arequipeña
  2. Alba Serrana
  3. La Quena
  4. Lima
  5. Matilde
  6. Flor del Campo
  7. Madre linda

Charleston

  1. Todo Amor

Zarzuelas

  1. Las Lecheras
  2. Las Sembradoras
  3. Ccala Calzón sin forro

Carnavales

  1. Carnaval Obrero
  2. Carnaval Miraflorino
  3. Carnavales Populares
  4. Carnaval de Arequipa

Anécdotario


  • El Vals Melgar, fue compuesto por Benigno Ballón Farfán a la edad de 19 años en La Paz, Bolivia, en la Calle Ingabi 390, en un hotel, en medio de un aguacero. Luego, de regreso por Arequipa, el poeta Percy Gibson le agrega las dos primeras estrofas. Después de diez años, en otro momento de inspiración, compuso el resto de la canción desde "Sonó el clarín…”
  • Su amistad con el teniente Luis Miguel Sánchez Cerro, que llegó a ser Presidente Constitucional del Perú, data de la época en que este militar piurano radicaba en Arequipa. Según cuenta su hijo Reynaldo Ballón Medina, Sánchez Cerro visitaba su casa de la calle Siglo XX y, cuando se trasladó a Lima para asumir el poder, se despidió de su amigo músico, a quien juguetonamente llamaba el gordo Benigno.
  • La música de Benigno Ballón Farfán, en plena Segunda Guerra Mundial, a pedido del mismo Adolfo Hitler era programada en Radio Berlín (1944-1945), en que se escuchaban Melgar, Silvia y Arrullo, inclusive en idioma alemán, interpretadas por las orquestas de cámara de Berlín y que se escuchaba en toda Alemania y Europa.
  • Don Benigno hizo amistad con un personaje popular de la época llamado Genaro, vendedor de periódicos y loterías. Su fisonomía era voluminosa, pero además tenía una voz estruendosa. Era ciego y, sin embargo, tuvo muchos hijos. Alguna vez el maestro Benigno en tono risueño le preguntó ¿cómo hacía? A lo que respondió diciendo: “tocando, no más”. El lugar de encuentro de ambos amigos era en muchos casos la misma calle, donde Genaro ofrecía la lotería, o también en la picantería “La Josefa”, ubicada en la Antiquilla.
  • En picantería “La Josefa”, Don Benigno Ballón Farfán hacía bohemia con los comensales. En medio de una gran mesa rústica, cerca del fogón, Don Benigno era aclamado para tocar la guitarra y entonar algunas composiciones suyas. El maestro que era musical en todos los ámbitos no dudaba en rasgar la guitarra con alegres melodías que terminaban contagiando a todos los presentes. En ese caso, no era extraño verlo compartir alegremente, con un vaso de chicha en la mano, por igual con el hombre del campo y la ciudad.
  • Otro hecho que vale la pena contar, es la celebración por el día de su cumpleaños. El 13 de febrero de cada año –según cuenta su hijo Reynaldo- se contrataba un ómnibus con capacidad para 50 personas, que era aproximadamente el número de familiares del maestro Benigno, para trasladarse a la picantería a festejar al dueño del santo. Unas veces iban a la picantería “La Josefa”, otras veces a “Las Moscas” en Zamácola. Y al final terminaban jugando fútbol.
  • En una ocasión, cuando estuvo de viaje por Bolivia con unos músicos y estando alojados en un monasterio franciscano, don Benigno, amante de la bohemia decidió salirse de noche a frecuentar los lugares donde se hacía música, y por esta razón, sus compañeros colocaron una trampa consistente en un hilo que al abrir la puerta y ser jalado haría sonar una campana. Así fue pues que cuando regresó a las 4 de la mañana, muy silencioso abrió la puerta, la campana sonó e hizo levantar a todos en el convento sorprendiéndolo in fraganti.