La ciudad de Arequipa, cuna de grandes hombres en todos los campos del saber, las armas, la religión y el arte han engrandecido a nuestra patria.

Por favor, al usar la información, citar la autoría de todos los textos, fotografías, artículos etc. impresos o digitalizados.

Fernando Vargas Ruiz de Somocurcio


Monseñor Fernando Vargas Ruiz de Somocurcio nació en Arequipa el 8 de marzo de 1918. Hijo de Alberto Vargas Carbajal y de Carmen Ruiz de Somourcio. Hizo sus estudios escolares en el Colegio San José, del cual sería luego Rector.

Episcopado

En 1972 es nombrado Obispo de Huaraz, trabajando por la reconstrucción de la zona que fue asolada por un violento terremoto ocurrido en 1970. El 18 de enero de 1978 fue nombrado Arzobispo de Piura y Tumbes.

El 26 de septiembre de 1980, Su Santidad Juan Pablo II le encarga el Arzobispado de Arequipa, cargo que ocuparía por 15 años conquistando el corazón de laicos y religiosos de la “Ciudad Blanca”. Entre sus obras destacan la creación del Archivo Arzobispal y la organización del Primer Congreso de Historia Eclesiástica. Diseñó y publicó el Primer Plan Pastoral de la Arquidiócesis. En 1980 permitió el regreso de los religiosos camilos quienes asumieron el servicio religioso en el Hospital Honorio Delgado y en la Parroquia N.S. del Pilar y tomando a su cargo la dirección de la obra “La Posada”. En 1984 invitó al Sodalicio de Vida Cristiana (SCV) a trabajar en Arequipa.

El 21 de abril de 1986 a pedido del canónigo José Francisco Peña y Pbro. Nicolás Factor Herrera Herrera declaró canónicamente a la jurisdicción eclesiástica del nuevo Santuario de Chapi como Santuario Arquidiocesano de Nuestra Señora de la Candelaria de Chapi por medio del Decreto N 023-C-ARZ-86.

En el 2000 fue nombrado Vice Presidente del Consejo por la Paz.

En el 2002 fue mediador entre el gobierno y la población arequipeña en el conflicto por la privatización de la empresa Egasa. En 1996 se retira por límite de edad residiendo en la Parroquia Nuestra Señora de Fátima de Miraflores, lugar donde fallecería víctima de un infarto cardiaco en la mañana del 8 de diciembre de 2003. Sus restos fueron trasladados a la ciudad de Arequipa donde recibió la despedida de los fieles, de las autoridades políticas encabezadas por el alcalde Juan Manuel Guillén en misa oficiada por los obispos Bambarén y Piñeiro, para luego ser depositados en la Sacristía de la Basílica Catedral de Arequipa.

Premios y reconocimientos

    * Medalla de Oro de Santo Toribio de Mogrovejo (2002)
    * Arzobispo emérito de Arequipa