La ciudad de Arequipa, cuna de grandes hombres en todos los campos del saber, las armas, la religión y el arte han engrandecido a nuestra patria.

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Pedro Nolasco Diez Canseco Corbacho



 (* Arequipa, 31 de enero de 1815 - †Chorrillos, 13 de Julio de 1893) militar y político peruano, fue Presidente interino del Perú en tres ocasiones. La primera vez fue en 1863, luego en 1865 y finalmente en 1868. Siempre demostró su firme voluntad de entregar el mando al que legítimamente le correspondiera. «Este hombre sencillo, buen padre de familia y buen agricultor, respetaba normas que otros más cultos y mundanos hollaban; y era en el fondo más práctico que los astutos y los inescrupulosos».

Fue hijo de Manuel José Diez Canseco Nieto y de María Mercedes Corbacho Abril, pertenecientes a la alta burguesía arequipeña de origen español. Cursó estudios en el Seminario de San Jerónimo. En 1834 se incorporó al ejército para defender al gobierno provisorio del general Luis José de Orbegoso contra la revolución iniciada por el general Pedro Pablo Bermúdez; y en las filas del Escuadrón Inmortales concurrió a los combates de Miraflores y Cangallo, siendo ascendido a alférez. Al cabo de un año ascendió a teniente y sirvió como ayudante del general Ramón Castilla, pero solicitó su retiro al producirse la intervención boliviana (1835).


Tiempo después contribuyó al pronunciamiento efectuado en Arequipa contra la Confederación Perú-Boliviana, el 20 de febrero de 1839; se acogió entonces a las disposiciones del gobierno restaurador encabezado por Agustín Gamarra, volvió a filas y obtuvo sus ascensos a capitán y sargento mayor graduado; y en el regimiento de Húsares combatió el movimiento revolucionario que a la sazón efectuó en Arequipa el coronel Manuel Ignacio de Vivanco. Ascendido a sargento mayor efectivo (1841), acompañó al presidente Gamarra en la campaña contra Bolivia, y estuvo en la batalla de Ingavi, el 18 de noviembre de 1841. Muerto el presidente en aquella acción y suscrita la paz al año siguiente, la disputa por el poder en el Perú dio origen a la llamada "anarquía militar".


A órdenes del general Domingo Nieto, Diez Canseco sirvió en la campaña efectuada contra el general Juan Crisóstomo Torrico, y tomó parte en el combate de Agua Santa (1842). Luego secundó la revolución constitucional iniciada por Nieto y Castilla, que culminó triunfalmente en la batalla de Carmen Alto (1844). Pasó a Lima con su batallón y, promovido a teniente coronel, marchó en 1847 a guarnecer la frontera con Bolivia cuando fue amagada por las maniobras del presidente José Ballivián; al terminar aquella misión fue ascendido a coronel (1848). Quedó relegado durante varios años, en calidad de juez de primera instancia militar del departamento de Arequipa (1851); allí se plegó a la revolución acaudillada por el general Ramón Castilla en 1854, haciendo toda la campaña hasta la batalla de La Palma (5 de enero de 1855). Fue entonces ascendido a general de brigada y destinado a la prefectura de Arequipa, que ejerció del 19 de octubre de 1855 al 15 de febrero de 1856.


Nombrado inspector general del Ejército, afrontó la difícil situación ocasionada por el movimiento revolucionario que acaudilló el general Vivanco, y ejerció facultades plenas en los departamentos del centro, mientras el presidente Castilla asumía la dirección de las operaciones contra dicha revolución, que desembocó en una sangrienta guerra civil (1856-58).


Elegido diputado por la provincia de La Unión en 1858, pasó luego a integrar la Cámara de Senadores, de la cual fue vicepresidente en 1860. Al producirse en 1862 el cambio de gobierno, acompañó al flamante presidente Miguel de San Román como segundo vicepresidente de la República. Con tal investidura asumió el gobierno en tres breves períodos: 1863, 1865 y 1868.


Primera presidencia interina


Al producirse la muerte del presidente Miguel de San Román, el 3 de abril de 1863, se hallaban ausentes los dos vicepresidentes: el primer vicepresidente, general Juan Antonio Pezet, estaba en Europa por motivos de salud, y el segundo vicepresidente, Pedro Diez Canseco, estaba en Arequipa. Mientras Diez Canseco emprendía viaje a Lima, se discutió sobre a quién debía corresponderle el gobierno interino de la nación. Los jefes de la guarnición de la capital acordaron entregar el mando al mariscal Ramón Castilla, por ser el militar de más alta graduación. Se temió que el mariscal se apoderara indefinidamente del mando, pero él se mostró respetuoso de la ley y al llegar Diez Canseco le entregó el mando, el día 9 de abril.


Diez Canseco gobernó interinamente hasta el 5 de agosto de 1863, cuando entregó el poder al primer vicepresidente, Pezet, tras su retorno de Europa.


Segunda presidencia interina


Pedro Diez Canseco en 1866. Foto Archivo Courret.

A raíz de la firma del Tratado Vivanco-Pareja, el 27 de enero de 1865, hubo en todo el país un descontento contra el gobierno de Pezet, pues se consideró que dicho tratado deshonraba a la nación al aceptar las exigencias de España. El 28 de febrero del mismo año se sublevó en Arequipa el coronel Mariano Ignacio Prado, quien se dirigió a Puno y el 25 de abril se proclamó Jefe Supremo. Organizó un ejército llamado “Restaurador de la Honra Nacional”, con el que partió al Cuzco y a Ayacucho, preparándose para la toma de la capital, Lima. Simultáneamente, en Chiclayo (norte del Perú), se sublevaba el coronel José Balta, convergiendo igualmente su movimiento revolucionario hacia Lima.

Diez Canseco, que era el segundo vicepresidente, simpatizó con los rebeldes y publicó una proclama que Pezet consideró sediciosa, por lo que tuvo que refugiarse en la legación norteamericana, de donde partió hacia Chile, aunque con el propósito de volver para derrocar a Pezet. En efecto, interrumpió su viaje y desembarcó en Chalay, drigiéndose hacia Ayacucho; allí asumió el mando político de la revolución, mientras que Prado conservaba la jefatura militar. Balta lo proclamó como “vicepresidente en ejercicio de poder”.


A fines de septiembre se reunieron en Chincha los dos ejércitos revolucionarios, el de Balta y el de Prado, que sumaban en total 10,000 hombres. El 22 de octubre, Prado y Balta marcharon sobre Lima. El 27 llegaron a Chilca y luego a Lurín, donde acamparon. Prado ingresó por Chorrillos, llegó hasta el pie de las viejas murallas e ingresó por la Portada de Guadalupe (hoy primeras cuadras de Paseo de la República). La defensa de Lima fue muy débil. Palacio de Gobierno cayó después de un violento combate de seis horas. El populacho intervino dedicándose al pillaje y fue en esa ocasión que parte del archivo palaciego se incendió. Pezet, que contaba aún con un ejército, no quiso presentar batalla y se retiró, refugiándose en una corbeta británica surta en el Callao.


El vicepresidente Diez Canseco ingresó triunfante a Palacio el 6 de noviembre de 1865. Durante su mandato interino, que sería muy breve, dio las siguientes medidas:


Convocó a elecciones presidenciales y a una legislatura extraordinaria del Congreso.

Disolvió al ejército vencido.

Decretó el juicio de Pezet, de sus ministros y de quienes hubiesen ejercido funciones públicas.


A través de la cancillería exigió a la legación británica la entrega de Pezet, pero éste ya había salido del país.

Pero no adoptó decisiones drásticas con respecto al problema con España, que siguió latente. Según su punto de vista, era el Congreso quien debía decidir la declaratoria de guerra y al parecer quería ganar tiempo esperando la llegada de los nuevos buques de guerra adquiridos en Europa. Ante esta falta de definición, el día 25 de noviembre los jefes del ejército depusieron a Diez Canseco y al día siguiente el pueblo en cabildo abierto reunido en la Plaza de Armas proclamó Dictador al coronel Prado.

Tercera presidencia interina


La dictadura de Manuel Ignacio Prado, cuyo mayor logró fue la solución victoriosa del conflicto con España, pronto se tornó impopular. Proclamó una nueva Constitución, la de 1867, en reemplazo de la Constitución de 1860.


En Arequipa se levantó la ciudadanía, negándose a jurar la nueva Constitución, que fue quemada en la Plaza de Armas. En su reemplazo se proclamó la Constitución de 1860. Era el 11 de septiembre de 1867. Como jefe de la revolución fue reconocido el general Pedro Diez Canseco, por ser el segundo vicepresidente constitucional, según las elecciones de 1862, consideradas las últimas legítimas. Prado viajó al sur, con el propósito de sofocar la revolución de Arequipa, mientras se prendía otro foco revolucionario en el norte, en Chiclayo, encabezado por el coronel José Balta. En Lima conspiraba Francisco Diez Canseco, hermano de Pedro.


Prado intentó tomar Arequipa, pero no pudo y después de dos intentos (el último de los cuales sucedió el 27 de diciembre) decidió volver a Lima, con un ejército reducido a 1800 hombres de los 6000 que originalmente lo componían. En Chiclayo también el pueblo resistió el asedio de las fuerzas de gobierno.


Prado, ya de retorno, desembarcó en El Callao el 5 de enero de 1868. Un cabildo abierto demostró el descontento popular a su gobierno, y Prado se vio obligado entonces a renunciar en la persona de su presidente de Consejo de Ministros, general Luis La Puerta, quien a la vez quiso dejar el mando en manos del alcalde de Lima, Antonio Gutiérrez de La Fuente. Pero el día 8 de enero llegó al Callao el general Francisco Diez Canseco, jefe político y militar de los departamentos del centro, quien asumió provisoriamente el poder hasta el día 22 de enero cuando lo entregó a su hermano, el general Pedro Diez Canseco, quien asumió así el mando interino por tercera vez.


Obras de gobierno


Durante este tercer mandato provisional de 1868, Pedro Diez Canseco hizo las siguientes obras:


De inmediato reestableció la Constitución de 1860, y convocó a elecciones para Presidente y Vicepresidente de la República y del Congreso, conforme a las anteriores leyes de los colegios electorales.


Anuló todos los actos administrativos de la dictadura de Prado.

Contrató al ingeniero norteamericano Henry Meiggs para que construyera el ferrocarril de Mollendo a Arequipa. La familia Diez Canseco ha publicado documentos que prueban la negativa de Pedro a aceptar 100,000 soles como gaje o remuneración por esta concesión.

Nombró a Francisco Bolognesi como comandante general de artillería y a Miguel Grau como comandante del monitor Huáscar, buque que llegó por primera vez al Callao el 2 de febrero de 1868.

Ordenó el traslado de los restos del mariscal Ramón Castilla a Lima, para hacerles solemnes funerales (20 y 21 de junio de 1868).

Las dificultades económicas lo llevaron a gestionar préstamos de las casas consignatarias del guano

Diez Canseco, hombre de evidente moralidad, no quiso prorrogarse en el poder, ni presentarse como candidato a las elecciones convocadas por su gobierno, pese a que buena parte de la población así lo deseaba. En las elecciones, realizadas en abril, se presentó como candidato el coronel José Balta, el caudillo de la revolución del norte, frente al cual se alzó la candidatura civil de Manuel Toribio Ureta, quien representaba a los liberales. Otro candidato, también civil, fue Manuel Costas. Triunfó Balta y Diez Canseco le entregó el mando, el 2 de agosto de 1868.

Cumplida su misión, Pedro se retiró a la vida privada, en medio del respeto y la admiración de sus paisanos arequipeños. Falleció ya en muy avanzada edad, en 1893.


Descendencia


Su familia con el paso de los años se haría más ligada a la política, sus descendientes más prominentes son: su nieto Víctor Andrés Belaúnde (político e intelectual), su bisnieto Fernando Belaúnde Terry (presidente en dos ocasiones y fundador del partido Acción Popular), sus tataranietos, Víctor Andrés García Belaúnde y José Antonio García Belaúnde, congresista y ex Canciller respectivamente, asimismo su hermana Francisca Díez-Canseco Corbacho estuvo casada con el presidente Ramón Castilla y Marquesado y los descendientes de su hermano Manuel Díez-Canseco Corbacho, los políticos Raúl Diez Canseco Terry, Javier Diez Canseco, Francisco Diez Canseco Távara y Anel Townsed Diez Canseco.




Predecesor:
Ramón Castilla
Encargado del mando
Presidente interino del Perú
Escudo de Perú

9 de abril de 1863 a 5 de agosto de 1863
Sucesor:
Juan Antonio Pezet
1º vicepresidente de la República
Predecesor:
Juan Antonio Pezet
1º vicepresidente de la República
Presidente interino del Perú
Escudo de Perú

6 de noviembre de 1865 a 28 de noviembre de 1865
Sucesor:
Mariano Ignacio Prado
Jefe Supremo del Perú
Predecesor:
Francisco Diez Canseco
Encargado del Gobierno
Presidente interino del Perú
Escudo de Perú

20 de enero de 1868 a 2 de agosto de 1868
Sucesor:
José Balta
P


Bibliografía


Basadre, Jorge: Historia de la República del Perú. 1822 - 1933, Octava Edición, corregida y aumentada. Tomo 4 y 5. Editada por el Diario "La República" de Lima y la Universidad "Ricardo Palma". Impreso en Santiago de Chile, 1998.

Chirinos Soto, Enrique: Historia de la República (1821-1930). Tomo I. Desde San Martín hasta Augusto B. Leguía. Lima, AFA Editores Importadores S.A, 1985.
Tauro del Pino, Alberto: Enciclopedia Ilustrada del Perú. Tercera Edición. Tomo 6. D’AC/FER. Lima, PEISA, 2001. ISBN 9972-40-155-3
Vargas Ugarte, Rubén: Historia General del Perú. Octavo y Noveno Tomo. Primera Edición. Editor Carlos Milla Batres. Lima, Perú, 1971.

Manuel Tamayo Möller


Manuel O. Tamayo Möller (Arequipa27 de enero de 1878 - LimaPerú, 20 de junio de 1909), hijo del ingeniero Augusto Tamayo Chocano y de Guillermina Moller Sojo Vallejo, y hermano del ingeniero Augusto E. Tamayo Moller, fue un médico e investigador peruano, con trabajos reconocidos en salud pública, especialmente relacionados a la leishmaniasis en su país y la verruga peruana.2 Su vida y genealogía están ampliamente descritas en el texto "Historia de los Tamayo del Perú" de Augusto Tamayo San Román.

Educación
Tamayo inició sus estudios en el Colegio Nacional de la Independencia Americana e ingresó después a la Facultad de Ciencias de la Universidad Nacional de San Agustín en Arequipa. Finalmente se trasladó a la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, donde optó por el grado de bachiller en medicina, el 16 de septiembre de 1899 con una tesis sobre la histología de la verruga nodular, recibiéndose de médico cirujano en 1901. En los libros de actas conservados en la Biblioteca de la Facultad de Medicina—llamada de San Fernando—de los años 1895 al 1899 constan las sesiones en que se le concede la certificación de Bachiller y la de Doctor, así como las menciones a su condición de alumno sobresaliente por estudios y notas.
Realizó estudios y se graduó en el Instituto Pasteur de París en 1902, y fue segundo secretario de las Legaciones del Perú en Francia yAlemania en 1903. Termina su estancia comisionada en París el 21 de abril de 1903, como consta en la edición de El Comercio de esa fecha en la que se saluda la culminación de sus estudios en Europa en los que se ha especializado en «los más importantes avances realizados en bacteriología y seroterapia». Añade el suelto que ha sido designado por el Gobierno representante peruano en el Congreso Internacional de Medicina que se realizara en Madrid hacia mediados de ese mismo año. De regreso en Lima se recibe de doctor en medicina en 1903 con una tesis sobre la policía sanitaria internacional del Perú, tesis que aun puede consultarse en la Biblioteca de la Facultad de San Fernando.
Se gradúa igualmente como bachiller primero y después como doctor en Ciencias el 3 de octubre de 1904, con las tesis «Los rayos N de Blondiot y la Dermatobia noxalis». Entre sus múltiples publicaciones pueden citarse El síndrome amorEl agua potable en LimaApuntes sobre la bacteriología de la enfermedad de CarriónUn caso grave de sicasteniaApuntes sobre la rabia en el Perú.[cita requerida] Escribió igualmente para el Boletín de la Sociedad Geográfica, la Crónica Médica, la Gaceta de los Hospitales y la Gaceta Médica. En 1907 publica en La Crónica Médica un ensayo de clasificación de los tifo-similis de la Verruga Peruana febril. Es coautor, con el doctor Alberto García, de un "Informe sobre la laguna de Huacachina" por el cual llaman "amarillo Tamayo" a una sustancia colorante de ese color, extraída de una de las plantas de dicha laguna. Igualmente en ese estudio aparece la primera descripción, con ilustraciones hechas por el autor, del "Anopheles Peruvianus", hasta entonces desconocida variedad de ese mosquito anofelino y por lo que se le conoce también como "Anopheles Peruvianus Tamayo"

Laboral

Verruga peruana, objeto de estudio por Manuel O. Tamayo en sus últimos años de vida.
Fue médico titular del Hospital de Santa Ana en 1904 y jefe de la sección bacteriológica del Instituto Municipal de Higiene. Ejerció la Dirección del Instituto Bacteriológico del Perú y como tal publicó importantes informes sobre el estado sanitario de la ciudad en las Memorias de la Municipalidad de los años 1904 y 1905. En 1905 participa en el Congreso de Sanidad en el Collège de France, en París. En 1906 participa en el XV Congreso de Medicina de Lisboa como secretario de la delegación peruana presidida honorariamente por Julio Becerra y ejecutivamente por Augusto Pérez Araníbar, al que asisten como delegados los doctores Manuel Odriozola, Constantino J. Carvallo y Leonidas Avendaño. En 1908 presenta en el IV Congreso Médico Latino-Americano su importante y reconocida monografía la uta en el Perú, hito fundamental en el estudio de esa enfermedad en el Perú.
Tamayo describió una forma infiltrante no ulcerada de la leishmaniasis: la pápula tuberculosa y la Uta ulcerosa. Fue el primero en describir en cortes microscópicos, que los bordes de la ulceración de la leishmaniasis, aparecen procesos de acantosis e hiperqueratosis y mitosis de la capa basal hasta en columnas epiteliales en vías de destrucción celular. Es uno de los pocos en descubrir que sonforasteros en las zonas endémicas los que desarrollaban las formas graves de leishmaniasis peruana.
Fue premiado por la Municipalidad de Lima por su libro El alcoholismo. Fue el iniciador de la vacunación antirrábica en el Perú y fue igualmente el primer investigador que reprodujo la verruga peruana en animales de experimentación para su mejor estudio. Es uno de los médicos pioneros en la investigación de la verruga nodular, cuyos trabajos son ampliamente difundidos en innumerables textos especializados nacionales e internacionales de finales del siglo XIX y principios del XX. Fue el primero, en un artículo de la Revista Universitaria, en llamar la atención sobre la necesidad de crear la cátedra de enseñanza biológica en San Marcos. Carlos Enrique Paz-Soldán en el texto Decanos, maestros y médicos de la Facultad de Medicina de Lima, publicado en 1957 lo considera “gran patólogo tempranamente arrebatado a la Medicina patria. Tamayo era la cultura, el entusiasmo y la inteligencia” dice el autor de ese texto. Es gracias a esa intensa actividad y al múltiple reconocimiento de diversas instituciones de la época, que la comunidad médica en conjunción con su familia le dedica como reconocimiento y homenaje, en su temprana muerte en 1909, un hermoso mausoleo en el entorno de la Cripta de los Héroes del Cementerio Presbítero Matías Maestro de Lima. El mausoleo lo adorna un ángel femenino, que deja ver sus piernas a través de una túnica exótica, mientras sostiene en las manos un bastón con una serpiente enroscada y hojas de olivo a la altura de los genitales.

Referencias

  • Uriel García C. y Fernando Uriel García V. Ideas e imágenes en la enfermedad de Carrión. Análisis Historiográfico de la Iconografía de la Bartonellosis Humana (en español). Folia Dermatológica Peruana - Vol. 10 • Nº. 1 Marzo de 1999. Último acceso 25 de agosto, 2008.
  • WEISS, Pedro. Epidemiología y clínica de las leishmaniosis tegumentarias en el Perú. Rev. perú. med. exp. salud publica. [online]. sep. 1943, vol.2, no.3 [citado 25 agosto de 2008], p.209-248. Disponible en la World Wide Web: <http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1726-46341943000300001&lng=es&nrm=iso>. ISSN 1726-4634.
  • Harvard University Library Virtual Collection. Folleto Pan-American Scientific Congress 1908-1909 Santiago, Chile. Último acceso 25 de agosto de 2008.
  • Universidad Ricardo Palma. [http://www.urp.edu.pe/urp/modules/institutos/invest_mus/escul_monufune.pdf ESCULTURA MONUMENTAL Y FUNERARIA EN LIMA] (en español).


José Sebastián Barranca Lovera


José Sebastián Barranca Lovera (Acarí, 20 de enero de 1830 - †Lima, 4 de diciembre de 1909) fue un científico naturalista, filólogo y maestro peruano. Hizo notables estudios sobre la flora y fauna del Perú, y también sobre sus riquezas minerales. Se especializó en las lenguas nativas (quechua, aymara y algunos dialectos) y fue el primero en traducir al español el drama quechua Ollantay. Fue también uno de los catedráticos fundadores de la Facultad de Ciencias de la Universidad Mayor de San Marcos.

Recuperada ya su salud, permaneció en la sierra dedicado a la docencia. Fue profesor de Física en Huancayo, de Latinidad enHuancavelica y de Matemática en Ayacucho.

Retornó a Lima en 1857, donde abrió un curso de enseñanza de Química, teórica y práctica. Por razones familiares, en 1860 viajó a Ica, donde dictó el mismo curso. Fue el primero en efectuar el análisis de las aguas salutíferas de las lagunas de la región. Una vez más retornó a Lima en 1861, donde reanudó sus estudios de mineralogía y botánica. Por esos años aprendió también los idiomas inglésfrancés y alemán.
De 1863 a 1870 se desempeñó como profesor de griego en el Colegio Guadalupe. En 1868 asumió la cátedra de Historia Natural en la Facultad de Ciencias de la Universidad de San Marcos. Por haber sido uno de los catedráticos fundadores de esa facultad, se le otorgó el grado de doctor, el 18 de junio de 1868. Al mismo tiempo, ejercía como conservador del Jardín Botánico y como encargado interino del Museo Nacional.
En ese mismo año de 1868 publicó su traducción al español del drama quechua Ollantay, bajo el título de Ollanta, o la severidad de un padre y la clemencia de un rey. Sostuvo que este drama era de origen incaico, iniciándose así la polémica.
Nombrado químico naturalista consultor del Ministerio de Hacienda, en 1872 integró la comisión destinada a estudiar los depósitos de guano de las islas Chincha. En esta oportunidad, estudió las formaciones geológicas e identificó fósiles y algunos afloramientos minerales. En 1876 fue uno de los fundadores de la Escuela de Minas, donde dictó el curso de Mineralogía.
Colaboró en El Siglo (1874-1879), órgano de difusión de la Sociedad Amigos del Saber. Promovió la fundación de la Sociedad Amantes de la Ciencia (1881) y fue colaborador de su órgano de difusión Gaceta Científica (1884-1908). Fundó una Academia de Ciencias (1882-1892), donde impartió hasta 30 cursos distintos, algunos enseñados por primera vez en Perú, como por ejemplo Fitoquímica, Urografía práctica, Petrografía. Fue también uno de los fundadores del Instituto Histórico del Perú (1905).
Obtuvo su jubilación en 1905. Falleció en el hospital italiano de Lima, el 4 de diciembre de 1909, en medio de la pobreza y el olvido. Fue su discípulo, el doctor Rufino Aspiazu Báscones, quien logró salvar sus restos mortales de la zanja anónima para que fueran depositados en un nicho especial que adquirió de su propio peculio. Hoy descansan sus restos en el Cementerio Presbítero Maestro.

Homenajes

Por Resolución Suprema del 5 de junio de 1950, el Colegio Nacional de Camaná pasó a llamarse "Sebastián Barranca".

Obra

  • Ollanta, o la severidad de un padre y la clemencia de un rey (1868). Traducción al español del famoso drama quechua Ollantay, con notas.
  • Informe sobre la teoría del astrónomo alemán Rudolf Falb acerca de los temblores y erupciones volcánicas (1869), en colaboración del doctor Martín Dulanto.
  • Memorandum de los productos naturales peruanos que proceden de los tres reinos (1892).
  • Raíces Kichuas, en varios números del Boletín de la Sociedad Geográfica de Lima.
Una compilación de sus trabajos como quechuista y naturalista, aparecidos en publicaciones periódicas, fue realizada por Francisco E. Ruiz Alarco, en dos volúmenes (1951).

Referencias

  • Basadre Grohmann, JorgeHistoria de la República del Perú (1822 - 1933), Tomo 8, p. 116-117. Editada por la Empresa Editora El Comercio S. A. Lima, 2005. ISBN 9972-205-70-3 (V.8)
  • Palomino, Alfredo - Sotelo, Aureo (2007): Sebastián Barranca Lovera, Ed. San Marcos, Lima, 217 p.
  • Tauro del Pino, AlbertoEnciclopedia Ilustrada del Perú. Tercera Edición. Tomo 2. Lima, PEISA, 2001. ISBN 9972-40-151-0
  • Varios autores: Grandes Forjadores del Perú. Lima, Lexus Editores, 2000. ISBN 9972-625-50-8

Samuel Pastor Caballero


Esta biografía la he extraído de la monografía de don José María Morante, quien a su vez la expuso en su ilustre trabajo de manera peculiar, ya que este conversó con su hijo Don Jacinto Pastor Larrea quien dio datos nunca antes sabidos de su padre y también mostró el titulo de abogado con el cual contaba su padre, con lo cual queda demostrado que esta bien el hecho de llamarlo Dr. Lo cual fue desconocido por muchos paisanos nuestros, este titulo fue obtenido en la Universidad de San Agustín de Arequipa en 1850; el Dr. Samuel Pastor también tenía títulos de doctorado en filosofía, letras y jurisprudencia entre otros acontecimientos importantes de su vida que procedo a transcribir.El doctor Samuel Pastor nació en nuestro valle de Camaná, el 14 de enero de 1829, del matrimonio de Don Jacinto Pastor y de Doña Petronila Caballero siendo el único hijo y como tal el heredero universal de sus progenitores. 

Hombre de bien como todos los de su raza, el doctor fue continuador de la filantropía de sus mayores. Así su señora madre, Doña Petronila Caballero, en su testamento celebrado en 1846, deja un rosario de granates con perlas finas y cruz de oro para la virgen de la Asunta de la otra banda (hoy San José), que ignoro la suerte que haya corrido y su señor padre don Jacinto Pastor, fue un importante hombre que jugó un importante papel en las revoluciones de Castilla, que el historiador Jorge Basadre consigno su nombre en las paginas de la historia de la república. También esta íntimamente vinculado a la cuestión de los terrenos enfiteutas de La Deheza. Antes el cauce solo llegaba hasta el matadero y de ahí las aguas se habrían paso como podían hasta llegar al mar, lo que permitió durante las avenidas de las aguas que estas dejaron un limo que formaron con el tiempo un banco de buenos terrenos que en nada se parecen a los de la Boya y los de la Calderona que los limitan por oriente y poniente respectivamente.

Fue entonces que salió alcalde de Camaná Don Manuel Córdova, llamado cariñosamente “tata Córdova” quien propuso al gobierno la continuación del cause de “el Brazo” desde el matadero hasta el mar a condición de aprovechar los terrenos. El gobierno accedió pero limito el aprovechamiento de las nuevas tierras a solo por una vida y pagándose un pequeño canon a favor del hospital de la localidad que había sido creado por ley de 18 noviembre de 1839. Pasó el tiempo, se cumplió la vida de usufructo de los terrenos de la Deheza siendo alcalde Don Jacinto Pastor quien porque si y atribuyéndose facultades del ejecutivo prorroga la enfiteusis por tres vidas mas un 30 de abril de 1859.

Otros de sus relacionados, el Alférez Real de Camaná don Diego Pastor, legó tres hacienditas, entre ellas llamada hasta hoy del obispo o del Seminario, para que con su producto se sostuvieran dos becas en el seminario, de San Jerónimo de Arequipa a favor de dos hijos de Camaná. Otras donaciones a favor también del hospital de dicha ciudad, cuyos documentos nos demuestran el empeño de esta gente a favor de nuestro valle.

El Dr. Samuel Pastor Caballero fue el heredero de todas estas virtudes y de toda esa filantropía. En su semblante apacible se destaca su frente amplia sus pequeñas barbas a la española, su nariz aguileña y sus ojos negros de mirar profundo protegidos por pobladas cejas.

Por tradición oral todos sabemos en Camaná, que el Dr. Samuel Pastor fue el continuador de los empeños de su señor padre para trasladar la población a La Pampa, a cuyo efecto obsequió solares, madera y caña para que los habitantes del pueblo no tuvieran que alegar la falta de facilidades para el traslado. El por su parte sacó el agua a su costo para la nueva población y en lo que hoy es pampa desértica, florecieron, jardines y los naranjos dieron sus dorados frutos. Muchos hemos conocido ya en ruinas el hermoso templo que hacia construir, la pila de hierro que instalo en el centro de la gran plaza y que los vecinos de la Pampa hacen bien en defender, porque haciéndolo así respetan su pasado glorioso y hacen honor a la tradición que se conserva. Desgraciadamente , Pastor no coronó su gran obra filántropa de urbanismo y de abanderado de amor por su tierra. La mano criminal de un resentido anormal cegó su vida el 1º de noviembre de 1879; pero el también, de buena cepa española hirió mortalmente a su agresor. El pueblo indignado vengó la muerte de su benefactor cometiendo otro delito al linchar a Rodolfo Quimper.

 La muerte del doctor Pastor atrasó un siglo el progreso urbano y sanitario de Camaná y desvió su porvenir de ser población seca, ventilada y salubre en el distrito de La Pampa que hoy lleva su nombre ¿no creen que al colocar su retrato en esta galería se hace justicia al perennizar su memoria en pago de los esfuerzos de él y de los suyos por el bienestar de nuestra tierra? Este homenaje al Dr. Samuel Pastor Caballero tiene un carácter colectivo, porque es en honor de toda su progenie. 

Fuente: http://atimicamana.blogspot.pe/2009/09/homenaje-al-dr-samuel-pastor-caballero.html

Nicolás Fernández de Piérola Villena


Nicolás Fernández de Piérola Villena (n. Arequipa, 5 de enero de 1839 - m. Lima, 23 de junio de 1913), apodado El Califa, fue un político peruano, que ocupó la Presidencia del Perúen dos oportunidades: la primera, de facto, de 1879 a 1881; y la segunda, de jure, de 1895 a 1899. Según la opinión de algunos historiadores, es el más notable presidente peruano delsiglo XIX, junto con Ramón Castilla.

De 1869 a 1871 fue Ministro de Hacienda del gobierno de José Balta. Bajo su gestión se firmó el denominado Contrato Dreyfus, por el cual se concedía a la empresa francesa Dreyfus de París el monopolio de exportación del guano.

Entre 1874 y 1877 intentó en varias ocasiones derrocar a los gobiernos de Manuel Pardo y de Mariano Ignacio Prado, en la última de las cuales abordó el monitor Huáscar con el que enfrentó con éxito a dos buques de la marina británica en el combate de Pacocha. Pero derrotada su intentona golpista, tuvo que exiliarse en Bolivia y Chile. En 1879, con el inicio de la Guerra con Chile y la ausencia del presidente Mariano Ignacio Prado, dio un golpe de estado y se alzó con el poder, en calidad de Jefe Supremo de la República. Gobernó el país hasta que las tropas chilenas ocuparon Lima en 1881. Luego estableció su gobierno en la sierra peruana, dimitiendo en noviembre de 1881.

En 1882 fundó el Partido Demócrata y en 1895, después de aliarse con el Partido Civil, organizó partidas guerrilleras, en el marco de la revolución desatada contra el gobierno del presidente Andrés A. Cáceres. Partiendo desde Pisco, avanzó hacia el norte para finalmente ocupar la ciudad de Lima, provocando la renuncia de Cáceres. Luego de lo cual fue elegido Presidente  Constitucional de la República. Hasta terminar este segundo mandato en 1899 realizó importantes reformas económicas y logró una estabilidad política en el país, consolidando el sistema presidencialista. Según Guillermo Thorndike, fue al artífice de laReconstrucción nacional y quien inauguró la etapa llamada República aristocrática, que se prolongaría durante las dos primeras décadas del siglo XX. Luego de culminado su mandato, se mantuvo alejado prácticamente de la actuación pública, hasta su muerte en Lima, en 1913.

Primeros años


Nicolás de Piérola fue el hijo mayor de Nicolás Fernández de Piérola Flores y de Teresa Villena. Sus padres residían en Camaná, pero se trasladaron a Arequipa para su alumbramiento. Fue bautizado el mismo día de su nacimiento en el templo de La Recoleta.1



En 1853, con solo 14 años, ingresó al Seminario conciliar de Santo Toribio, en Lima. Allí estudió, entre otros cursos, Teología y Derecho, llegando a dictar el curso de Filosofíacuando aún no había terminado sus estudios. Pero abandonó el Seminario en 1860 y poco después se casó con su prima-hermana Jesusa Itúrbide, hija del Príncipe Imperial de México Agustín Jerónimo y nieta del Emperador Agustín I.


Sus padres fallecieron en 1857, y él se dedicó a actividades mercantiles y al periodismo; en este último campo colaboró ocasionalmente en periódicos de inspiración católica, como La Patria y El Progreso Católico. Entre 1864 y 1865 editó su propio periódico, El Tiempo, que apoyó al gobierno de Juan Antonio Pezet.

Su carrera política la inició a los 30 años, durante el gobierno del coronel José Balta, llamado por éste, gracias a la recomendación de su primo político, el ex presidente José Rufino Echenique, para desempeñar el ministerio de Hacienda, asumiendo así la tremenda responsabilidad de sacar al país de la crisis económica.


Ministro de Hacienda


Artículo principal: Contrato Dreyfus


Piérola ocupó el ministerio de Hacienda del 6 de enero de 1869 al 18 de julio de 1871. Su primera medida fue pedir autorización al Congreso de la República para negociar directamente (sin consignatarios) la venta del guano al extranjero, en un volumen que bordeaba las dos millones de toneladas métricas. La casa judío francesa "Dreyfus Hnos." aceptó la propuesta.



El contrato entre el gobierno peruano y la casa Dreyfus se firmó el 5 de julio de 1869 y fue aprobado por el Congreso el 11 de noviembre de1870. El contrato se llevó adelante a pesar de las protestas de los capitalistas peruanos o consignatarios.


Este contrato significó la venta de 2 millones de toneladas de guano por valor de 73 millones de soles. La suma obtenida permitió al gobierno de Balta emprender una gigantesca política de obras públicas, especialmente la construcción de ferrocarriles.


Al concluir el gobierno de Balta, el Congreso debatió una acusación contra Piérola referente a las responsabilidades de su gestión como ministro, de la cual fue absuelto el 21 de noviembre de 1872, aunque Piérola tuvo que continuar su defensa a través de las páginas de La Patria.



Revolucionario. 1874-77


Artículo principal: Sublevación del Huáscar en 1877



Tras ser tachada por los civilistas su elección como diputado por Arequipa, Piérola viajó a Chile, y de allí a Francia, donde participó de la vida frívola parisiense.2 De regreso a América, inició desde el puerto chileno de Quintero una revolución contra el gobierno de Manuel Pardo, zarpando hacia el Perú en una pequeña embarcación llamada “El Talismán”, el 11 de octubre de 1874. En plena travesía fue nombrado Jefe Supremo Provisorio. Fondeó primero en Pacasmayo pero eludió a la flota peruana y se dirigió al Sur, desembarcando en Ilo. OcupóMoquegua y planeó ocupar Arequipa, pero fuerzas procedentes de Lima lo derrotaron, el 30 de diciembre de 1874. Así finalizó la llamada “Expedición del Talismán.”



Piérola huyó a Bolivia para luego trasladarse a Chile, en 1875, donde emprendió otra insurrección, ya bajo el gobierno de Mariano Ignacio Prado. Se trasladó a Arica, el 3 de octubre de 1876 y con algunos partidarios reunidos en Torata, tomó nuevamente Moquegua, el 6 de octubre. Pero tuvo que retirarse al aproximarse las fuerzas gobiernistas, siendo alcanzado y derrotado en Yacango, el 19 de octubre, por lo que partió nuevamente al destierro


Combate de Pacocha (29 de mayo de 1877). En primer plano está el HMS Shah.

Sin embargo, su obstinación lo arrastró hacia un tercer intento revolucionario. Pero esta vez planificó mejor su accionar. Sus partidarios capturaron el Huáscar, surto en la bahía delCallao, el 6 de mayo de 1877, para poner luego proa al sur, hasta el litoral boliviano, recalando en Cobija, donde subieron a bordo a Piérola e izaron la insignia presidencial. El gobierno peruano ofreció una recompensa a quienes sometieran al Huáscar, colocándolo prácticamente en la categoría de buque pirata. Los revolucionarios, en sus correrías al bordo del Huáscar, detuvieron a dos embarcaciones mercantes con bandera británica, lo que motivó que el almirante inglés A.M. Horsey, entonces de visita en el Callao, amenazara con capturar al monitor para entregarlo a las autoridades peruanas. Ello fue tomado por Piérola como una intromisión extranjera en los asuntos del Perú y respondió a Horsey de manera altanera; para él, ya no se trataba de derrocar al gobierno peruano sino de defender la honra nacional. Frente a Pacocha el monitor trabó un combate con las fragatas británicas HMS Shah y HMS Amethyst, el 29 de mayo de 1877. El monitor, aunque notoriamente inferior en poderío a los poderosos navíos de la armada británica, logró poner en retirada a estos, quedando dueño de las aguas. Luego de esta hazaña, Piérola se entregó en Iquique a las autoridades peruanas y pactó una honrosa capitulación. Y conducido al Callao, prefirió emprender viaje a Chile y luego a Europa. Este episodio cimentó la popularidad de Piérola, hasta convertirlo en un caudillo legendario.3

Jefe Supremo de la República. 1879-81



Piérola regresó a Chile en marzo de 1879 al agudizarse el conflicto con Bolivia y, fracasada la mediación peruana, retornó al Perú con el diplomático José Antonio de Lavalle. Iniciada la Guerra del Pacífico, Piérola ofreció sus servicios al gobierno, pero fue rechazado. El presidente Mariano Ignacio Prado se trasladó a Arica para dirigir la guerra pero tras la derrota en la campaña del sur retornó a Lima el 28 de noviembre de 1879. Prado informó de los pormenores de la guerra a su gabinete ministerial; éste lo autorizó a para que viajara al extranjero y comprara buques y armamento. Encargado del gobierno quedó el vicepresidente Luis La Puerta, de 68 años.




El vicepresidente La Puerta no fue aceptado por las guarniciones de Lima y Callao. Piérola se sublevó el 21 de diciembre de 1879, contando con el apoyo del Batallón Artesanos de Ica. Sus tropas tuvieron un enfrentamiento muy serio con las tropas de Manuel González de la Cotera.4 El 23 de diciembre de 1879, una reunión de vecinos en la Municipalidad presidida por el Alcalde don Guillermo Seoane, invistió a Piérola con el carácter de Jefe Supremo de la República, asumiendo personalmente todas las funciones ejecutivas y legislativas del gobierno con el carácter de Dictador.

Piérola declaró traidor a Prado por ausentarse del país. Prado decidió regresar cinco meses después de la salida del país para colocarse bajo las órdenes de Piérola. Piérola emitió entonces un decreto para no permitirle el ingreso al Perú. Prado regresaría tiempo después, en 1886, luego que el gobierno de Cáceres anulara ese decreto.


Entre las medidas de la dictadura de Piérola, citamos las siguientes:

  • Promulgó su propio Estatuto para normar los actos de la Dictadura.
  • Firmó un pacto de unión con Bolivia.
  • Impuso control estricto a las informaciones periodísticas. Varios directores fueron apresados en los primeros días y algunos diarios fueron clausurados. Por ejemplo, El Comercio no reapareció sino hasta después de tres años.
  • Para restablecer el crédito, adjudicó la propiedad de los ferrocarriles del Estado a los tenedores de bonos de la deuda externa.
  • Intentó conseguir más créditos suscribiendo un nuevo contrato con la casa Dreyfus.
  • Pero, naturalmente, centró su interés en proseguir la guerra con Chile. Tras las derrotas en Tacna y Arica, mandó plenipotenciarios a las negociaciones en el “Lackawanna”, que fracasaron, y organizó la defensa de Lima.
  • Controvertida actuación en la Guerra del Pacífico
Artículo principal: Guerra del Pacífico


Nicolás de Piérola politizó los mandos militares que fueron cambiados por coroneles "civiles" pierolistas. Mantuvo como jefe político militar del Sur a Lizardo Montero. No movilizó el Segundo Ejército del Sur que estaba acantonado en Arequipa al mando del coronel Segundo Leiva para colaborar con las fuerzas de Montero en Tacna.



Nos encontramos en esta ciudad, supongo,...como una medida política... aquí sólo se recibe el billete de 1 Sol por 25 centavos plata, y el nickel por ningún valor. ¿Por qué el General Montero autoriza esta horrible especulación?...Hace un mes Excelentísimo Señor, que nada sabemos de Lima, ni de V.E....Oficiales y tropa nos hallamos descalzos y peor vestidos...Rogando a V.E...nombre un Jefe de Estado Mayor General (y nuevos jefes para varios batallones) Sus antecedentes y ninguna simpatía por el Gobierno de V.E....los hacen indignos de permanecer en los puestos.


Carta de Agustín Aguirre a Nicolás de Piérola. Tacna, enero 20 de 1880


Muy a pesar de la desfavorable situación de las fuerzas peruanas frente a Chile, el gobierno de Prado había logrado levantar y pertrechar un ejercito que según analistas e historiadores llegaba casi a los 20.000 soldados, divididos en tres cuerpos, uno en Tacna, otro en Arequipa y otro de reserva en Lima, la gran mayoría tenía armamento relativamente moderno y equivalente. Cuando llegó Piérola desactivó gran parte del ejercito de reserva de Lima que llegaba a 12.000 soldados y dividió el de Arequipa creando en base a este el Segundo Ejercito del Sur que nunca llegó a entrar en acción y se perdieron por falta de apoyo logístico las plazas de Tacna y Arica en 1880.



En el aspecto económico, los planes de Piérola durante la guerra agravaron la precariedad económica del país. Si bien el presidente Prado había logrado casi finiquitar el contrato con el Credit Industrial Bank, Piérola lo anuló y contrató un acuerdo con Dreyfus a quien autorizó la explotación y exportación del guano ya en poder de los chilenos; Dreyfus, sin embargo, y contando con su apoyo, se hizo cobrar a cuenta de las arcas peruanas mas de 1 millón de libras esterlinas, sin haber amortizado los 6 millones de libras que debía al estado peruano. Esto conllevó a que influyentes grupos financieros europeos dejaran de apoyar al Perú y se alinearan con Chile para poder cobrar la deuda nacional con el guano y salitre de los territorios ocupados por el ejército de este país.

Prado también había logrado comprar municiones, calzado, frazadas, medicinas, fusiles, modernos cañones ametralladoras, revólveres y bayonetas. Piérola anuló la compra y pidió la devolución del dinero, y las armas y vituallas se perdieron, mermando aún más la pobre capacidad defensiva del ejército peruano. Piérola también impidió la compra del acorazado Stevens Battery una poderosa nave de combate norteamericana que había sido ofrecida a bajo precio a los agentes peruanos enviados por el presidente Prado.


Cuando los chilenos optaron por tomar Lima luego de sus triunfos en Tacna y Arica, Piérola, en vez de seguir los consejos de sus generales de defender la ciudad usando reductos puestos en zonas estratégicas para desordenar el ataque del enemigo, dividió lo poco que quedaba del ejercito de reserva en dos débiles líneas de defensa al sur de Lima, la mayoría de miembros de este ejército eran montoneros adictos a su persona y civiles de toda clase de la ciudad de Lima, dos de los cuales eran los escritores Ricardo Palma y Manuel González Prada y algunos soldados de línea que habían sobrevivido después de las desastrosas campañas del sur. Piérola también mando instalar sin ningún criterio militar cañones de relativo poder sobre la cima del Cerro San Cristóbal que dominaba la capital para poder atacar desde allí a los chilenos si llegaban a ocupar la ciudad; este emplazamiento fue bautizado por él mismo como Ciudadela Piérola y nunca entró en acción, siendo capturado por los chilenos cuando estos tomaron la ciudad.


Otra de los reproches que se le hacen a Piérola es el no haber ordenado un ataque contra los chilenos, cuando estos, luego del saqueo y destrucción de Chorrillos, se hallaban alcoholizados y peleándose entre ellos.


La derrota de los peruanos en San Juan y Miraflores hizo que Piérola huyera de Lima, dejando el gobierno acéfalo, declarando traidores a los jefes militares que no pudieron vencer a los chilenos y a quienes no lo apoyaban en sus desatinadas medidas, aparte de ello su megalomanía se acrecentó a tal punto de declarar como capital o sede de gobierno el lugar donde este se encontrare. Finalmente se estableció en Ayacucho y desde allí sugirió la inviable idea de resucitar la Confederación Perú-Boliviana para atacar por retaguardia a los chilenos.


En contraparte, otros historiadores peruanos, como José de la Riva Agüero y Osma, han justificado la actuación de Piérola en la guerra:



El encargarse del mando, que yacía en tierra abandonado de todos, en medio del desaliento y la consternación generales, en horas de peligro supremo, fue, todavía más que un acto de ambición, un acto de patriotismo, que casi merece el calificativo de heroico. Si Piérola con su entusiasmo su actividad y su popularidad de caudillo, no hubiera alentado a la lucha, ¿habríamos opuesto acaso al invasor resistencia tan porfiada en San Juan y Miraflores, que si no dio la victoria, salvó a lo menos el honor de la capital?.


Fin de su dictadura


Tras las derrotas en San Juan y Miraflores, y la ocupación de Lima por los chilenos el 17 de enero de 1881, Piérola se trasladó a Ayacuchodonde instaló su gobierno. Allí, una asamblea lo invistió con el título de presidente, el 29 de julio, pero sucesivos pronunciamientos realizados en Arequipa, Cajamarca y Chosica lo obligaron a renunciar el 28 de diciembre de ese mismo año.


Actividad política entre 1882 y 1894



Con sus miras puestas en una futura reconstrucción del país, Piérola organizó en Lima las bases del Partido Demócrata, el 5 de febrero de 1882; luego partió hacia Europa. A su regreso, luego del tratado de Ancón, no hizo oposición al gobierno del general Miguel Iglesias (1883-86), y se mantuvo neutral en las elecciones de 1886 (que llevaron al poder al general Andrés A. Cáceres y de 1890 (que otorgaron a la presidencia a Remigio Morales Bermúdez, partidario de Cáceres). Adujo que la nación necesitaba tranquilidad y no confrontaciones políticas, a fin de favorecer su reconstrucción, a poco de sufrir una desastrosa guerra.



Sin embargo, el 10 de mayo de 1890 fue apresado y sometido a juicio por su actuación durante la guerra con Chile, y aunque el proceso fue abandonado, permaneció preso por sus antecedentes levantiscos. El 5 de octubre fugó, y luego de permanecer oculto por varios meses, se embarcó en el Callao rumbo a Panamá, el 14 de abril de 1891, para después trasladarse, otra vez, a Europa. Dos años después reapareció en Valparaíso, Chile.


Guerra civil de 1895-96

El presidente Morales Bermúdez falleció súbitamente el 1 de abril de 1894, y no obstante corresponderle constitucionalmente el mandato aPedro Alejandrino del Solar en su calidad de primer vicepresidente, lo asumió el segundo vicepresidente, coronel Justiniano Borgoño, acérrimo cacerista, eliminándose así cualquier escollo que pudiera interponerse en la vuelta del general Cáceres a la presidencia del Perú. Transgrediendo la Constitución, el gobierno de Borgoño disolvió el Congreso y convocó a elecciones con la única candidatura de Cáceres, quien como era de esperar triunfó e inauguró su segundo gobierno, el 10 de agosto de 1894. Este gobierno carecía de legitimidad y popularidad, por lo que era inevitable que surgiera la guerra civil.


En ese entonces, la oposición al gobierno cacerista (o del partido Constitucional) la representaban dos grupos políticos:



La Unión Cívica (que era una alianza entre los partidarios de Mariano Nicolás Valcárcel, disidente del cacerismo, y el Partido Civil); y El Partido Demócrata, de Nicolás de Piérola.


El 30 de marzo de 1894, en vísperas del fallecimiento de Morales Bermúdez, se firmó un pacto de coalición entre cívicos y demócratas "en defensa de la libertad electoral y de la libertad de sufragio". Se forma así la Coalición Nacional, que agrupaba a los dos adversarios más enconados de la historia política peruana: los civilistas y los demócratas. A continuación empezaron a surgir espontáneamente en todas las provincias del Perú partidas de guerrilleros revolucionarios o montoneros, iniciándose así la rebelión civil contra el segundo gobierno del general Cáceres.


El movimiento al iniciarse no tenía todavía un jefe ni una dirección, pero entonces se designó a Guillermo Billinghurst para que fuera a Chile en busca de Nicolás de Piérola. Éste aceptó encabezar la revolución y se embarcó en Iquique, el 19 de octubre de 1894; el día 24 desembarcó en Puerto Caballas, cerca de Pisco. De Pisco pasó a Chincha, donde el 4 de noviembre lanzó un Manifiesto a la Nación, tomando el título de "Delegado Nacional", y poniéndose de inmediato en campaña sobre Lima, reuniendo a los montoneros de las zonas próximas.


Piérola y sus montoneros entran a Lima por la Puerta de Cocharcas (17 de marzo de 1895).

Desde enero de 1895 Lima vivió en constante incertidumbre, pues se temía de un momento a otro el ataque de Piérola. Cáceres disponía de 4.000 hombres bien armados, y los coalicionistas sólo tenían 3.000. En la tarde del 16 de marzo de 1895 Piérola dispuso el ataque a la capital. Su ejército se dividió en tres cuerpos para atacar simultáneamente Lima por el Norte, Centro y Sur.


En la madrugada del domingo 17 de marzo empezó el ataque y Piérola, a caballo y al frente de sus huestes, entró por la Portada de Cocharcas, memorable suceso histórico que ha sido inmortalizado por el pincel de Lepiani. Las fuerzas de Cáceres retrocedieron hasta el Palacio de Gobierno, combatiendo con denuedo. Piérola estableció su Cuartel General en la Plazuela del Teatro Segura, a 4 cuadras de la Plaza de Armas. La lucha entre coalicionistas y caceristas fue muy sangrienta.6

Al amanecer del 19 de marzo, más de 1.000 cadáveres yacían insepultos en las calles y no menos de 2.000 heridos en los hospitales. El fuerte calor veraniego empezó a descomponer los cadáveres, lo que amenazaba con desatar una epidemia. Se reunió entonces el cuerpo diplomático y bajo la presidencia del nuncio apostólico, monseñor José Macchi, se consiguió una tregua de 24 horas entre los combatientes para sepultar a los muertos y atender a los heridos. Técnicamente hablando, las fuerzas montoneras de Piérola no habían conseguido la victoria, pues el ejército de Cáceres permanecía prácticamente intacto; sin embargo el ambiente público era a favor de los revolucionarios y así lo entendieron los caceristas.

Prorrogado el armisticio, se firmó un acuerdo entre Luis Felipe Villarán (representante de Cáceres) y Enrique Bustamante y Salazar (representante de Piérola), bajo la mediación del Cuerpo Diplomático, acordándose el establecimiento de una Junta de Gobierno presidida por el civilista Manuel Candamo, y con dos representantes de Cáceres y dos de Piérola. La misión de esta Junta sería convocar a elecciones, mientras que los dos ejércitos se retiraban de la capital. El general Cáceres, luego de renunciar al gobierno, partió rumbo al extranjero. La revolución había triunfado.7



Elecciones de 1895


El 14 de abril de 1895 la Junta de Gobierno convocó a elecciones presidenciales. La Coalición Nacional, manteniendo la alianza, lanzó como era de esperar la candidatura de Piérola, quien sin contendor resultó electo con abrumadora mayoría. Hasta entonces, las elecciones se hacían por el sistema indirecto de los Colegios Electorales: de los 4.310 electores, 4.150 votaron por Piérola.



Presidente Constitucional del Perú. 1895-99


Nicolás fue ungido como Presidente de la República el 8 de septiembre de 1895, inaugurando una nueva etapa en la historia republicana del Perú que se conoce como la Reconstrucción Nacional. Esta gestión fue notable. Convocó a los más capaces para ocupar funciones en el gobierno, sin tener en cuenta antecedentes partidarios; respetó escrupulosamente la Constitución; fortaleció las instituciones públicas e impulsó el desarrollo integral del país.



A continuación, las medidas que tomó este gobierno y otros hechos importantes.


En el aspecto económico:



Se estimuló el ahorro, se evitaron empréstitos que endeudaran más al país y se fomentó la formación de cooperativas.


Se reformó el sistema monetario con la implantación del patrón de oro. Hasta entonces el Perú tenía como moneda el Sol de Plata, metal cuyo precio empezó a caer a nivel internacional. Por ley del 29 de diciembre de 1897 se ordenó la acuñación de la Libra Peruana de Oro, con el mismo ley y peso de la libra esterlina inglesa.

Se estableció la primera ley normativa de la ejecución presupuestal.
Se siguió una política de austeridad en el manejo de los fondos públicos.
Implantación del estanco de la sal, cuyo producto fue destinado como fondo para el rescate de Tacna y Arica, en poder de Chile.

Creación de la Compañía Recaudadora de Impuestos, en reemplazo del antiguo sistema de recaudación fiscal que no era muy efectivo.

Reducción de los impuestos a los productos de primera necesidad como el arroz, la mantequilla y otros, pero se aumentaron los de aquellos considerados de placer o de vicio, como el alcohol y el tabaco.


En el aspecto comercial e industrial:


Se protegió e incentivó a la industria agrícola y minera, que contó con el aporte de capitales nacionales y extranjeros. La industria azucarera evolucionó a su tecnificación, especialmente en los grandes centros agroindustriales del norte. La exportación del azúcar llegó en 1898 a las 105.731 toneladas, mientras que el consumo interno era de 25.000 toneladas. La minería tuvo un desarrollo más lento, iniciándose su verdadero despegue a principios del siglo XX. En 1897 se descubrieron los ricos yacimientos de Cerro de Pasco. La explotación del petróleo por el Estancamiento Industrial del Petróleo, de Zorritos, y por la London Pacific Petroleum, de Negritos, alcanzó un vasto desarrollo.

Se impulsó el desarrollo de la Amazonía, cuyo auge económico se inició con la explotación del caucho. Un aventurero peruano,Carlos Fermín Fitzcarrald se convirtió en el “rey del caucho”.


Debido al dinamismo de la economía, surgieron entidades industriales y comerciales que aceleraron el proceso de reconstrucción. En 1896 se fundaron la Sociedad Nacional de Minería y la Sociedad Nacional de Industrias.


Surgieron igualmente nuevas instituciones financieras: el Banco del Perú y Londres, el Banco Internacional del Perú, el Banco Popular del Perú. Se formaron Compañías de Seguros, como la Compañía Internacional de Seguros y la Compañía de Seguros del Rímac.

En el campo de las obras públicas:

Se llevó a cabo un plan de obras públicas sin recurrir a los empréstitos, gracias a la economía y a la organización fiscal.



Por ley del 22 de enero de 1896 se creó el Ministerio de Fomento, para organizar un plan de obras públicas e impulsar el desarrollo industrial. Su primer Ministro fue el ingeniero Eduardo López de Romaña, que después fue quien sucedió a Piérola en la presidencia.

Se impulsó la prolongación de caminos y ferrocarriles y la modernización de ciudades. . un camino, la llamada vía central o camino al Pichis comenzó a ser abierto para unir la costa con la selva amazónica.


En el aspecto militar:

  • Se contrató los servicios de una misión militar francesa, para modernizar al ejército. Estuvo presidida por el general Pablo Clement e integrada por los coroneles Eduardo Dogny y Claudio Perrot. Fue el comienzo del fin del viejo militarismo.
  • Se creó la Escuela Militar de Chorrillos, el 24 de abril de 1898, cuyo fin era hacer de la milicia una carrera técnica.
  • Se estableció el servicio militar obligatorio a partir del 27 de septiembre de 1898.
  • Se promulgó el primer Código de Justicia Militar, el 20 de diciembre de 1898.
Desarrollo urbano de Lima y Callao:



Continuó el plan iniciado por José Balta de expandir la ciudad de Lima, luego de que fueran derruidas las murallas coloniales. Se construyó el Paseo Colón y se trazó la Avenida Brasil en dirección a la Magdalena. Se inició la Avenida de la Colmena, llamada después Avenida Nicolás de Piérola, en dirección al Callao.



Se levantaron nuevos edificios, como el de la Casa de Correos.

Se crearon algunas sociedades para la atención de la ciudad, como la Compañía del Ferrocarril Urbano, la Compañía de Gas Acetileno, la de Fuerza Eléctrica, la de Agua Potable (esta última solo para Miraflores).


Como complemento del progreso urbano de la capital llegó también el progreso técnico: el primer fonógrafo (1896); el primercinematógrafo (1897), cuya función inaugural fue dada con la presencia de Piérola; los rayos Roentgen (1896); los primerosautomóviles (1898) y se aumentaron las líneas telefónicas.



En el Callao se inauguró, costeado por suscripción popular, el monumento al héroe Miguel Grau, inaugurado el 21 de noviembre de 1897.


En el aspecto laboral:


Debido al auge económico y productivo, se crearon puestos de trabajo para los varones y para las mujeres en correos, telégrafos, teléfonos, fábricas. Lo de crear puestos de trabajo para mujeres fue un suceso revolucionario para la época. Como faltaba mano de obra, en 1899 se inició la inmigración japonesa.


En 1896 ocurrieron huelgas de los trabajadores de la fábrica de tejidos de Vitarte, de los tipógrafos de Lima que reclamaban el salario de 1869, y luego la de los pasteleros, en demanda los primeros de reducción de las horas de trabajo que sobrepasaban las ocho horas, y todos por mejores condiciones de trabajo así como de salarios.

Reforma del sistema electoral:


Se reformó el anticuado sistema eleccionario de los Colegios Electorales y del voto indirecto que había existido durante a lo largo del siglo XIX. En reemplazo de ese sistema se estableció la existencia de una Junta Electoral Nacional, formada por representantes del Congreso, del Gobierno y del Poder Judicial que dirigiría y controlaría las elecciones, y estableció el voto directo y público de todos los ciudadanos que supieran leer y escribir.

En el aspecto internacional:


La cuestión de las provincias peruanas de Tacna y Arica bajo ocupación chilena demandó la atención de Piérola. Ya había vencido el plazo de diez años fijados para la realización del plebiscito que decidiría el destino final de dichas provincias y Chile no daba señales de querer cumplir lo pactado. Al principio no prosperaron las negociaciones peruanas, pero en 1898 el gobierno chileno, ante el conflicto que sostenía con Argentina por la Patagonia, se avino a realizar el plebiscito, firmándose el Protocolo Billinghurst-La Torre, que establecía el procedimiento normativo a seguir en tal consulta. Era notorio que la intención de Chile era evitarse un frente en el norte en el hipotético caso de una guerra con Argentina, por lo que no extrañó que tras resolver su litigio con Argentina volvió a dilatar la realización del plebiscito, acentuando su nefasta política de "chilenización" en Tacna y Arica, donde promovió la migración de chilenos a esas zonas y la hostigación a la población residente.

De otro lado, el gobierno peruano se hizo popular en Latinoamérica. Por ejemplo, cuando se incendió totalmente Guayaquil en octubre de 1896 envió el crucero Lima con la correspondiente ayuda para casos de desastres, tales como alimentos, ropa y medicinas. En el mismo año apoyó a Cuba en su lucha por la independencia, enviando soldados, pertrechos y otros elementos de guerra.
Política interna:


Piérola no tuvo una verdadera oposición. El país gozó de las más amplias libertades sin producirse desbordes populares. El Partido Civil que formaba parte de la Coalición Nacional colaboró en su gobierno y varios civilistas fueron sus ministros. La Unión Cívica también colaboró con el gobierno. El Partido Constitucional de Cáceres, apartado de la vida pública después del triunfo de la revolución, se mantuvo en la abstención. No se produjeron movimientos revolucionarios a excepción del ocurrido en Loreto, de carácter federal, encabezado por Mariano José Madueño, que fracasó sin mayores incidentes.



El único que hizo oposición a Piérola fue el notable literato e intelectual Manuel González Prada y su pequeño partido recién formado, la Unión Nacional. Prada estuvo algunos años en Europa, pero de regreso al Perú en 1898, emprendió una campaña de violentos discursos y reuniones públicas en las que atacaba al gobierno, y en especial, a la persona de Piérola. Particularmente, le reprochaba no haber realizado reformas en los temas agrario, obrero e indígena.


En 1899, finalizando el mandato de Piérola, se convocaron a elecciones. Piérola no otorgó apoyo oficial a ningún candidato; su partido, el Demócrata, se dividió en dos bandos: uno de ellos que iba en alianza con los civilistas, lanzó la candidatura de Eduardo López de Romaña; el otro bando, la de los demócratas “oficiales”, designó a Guillermo Billinghurst. En las elecciones se aplicó por primera vez en la historia peruana el voto directo, saliendo triunfador López de Romaña.



Últimos años


Nicolás de Piérola en 1910.


Nicolás de Piérola no volvió a ejercer cargo público tras salir de la presidencia el 8 de septiembrede 1899, permaneciendo retirado de las actividades políticas, aunque no totalmente. Asumió la dirección de una empresa de construcciones, conocida como La Colmena, hasta 1909. Sin embargo, continuó inspirando los grandes lineamientos de la política de su partido, el Demócrata.


En 1900 encabezó una lista que postuló a la Alcaldía de Lima, pero inesperadamente fue derrotado por una lista independiente, liderada por Federico Elguera.

En 1904, nuevamente postuló a la Presidencia de la República, a la cabeza del Partido Demócrata, pero luego de dar una serie de vibrantes discursos, se retiró poco antes de realizarse las elecciones, aduciendo falta de garantías, lo que originó que su contrincante, José Pardo y Barreda, candidato de la alianza entre civilistas y constitucionalistas, resultara ganador. Desde entonces, Piérola se abstuvo de postular a la presidencia.

El 29 de mayo de 1909, durante el primer gobierno de Augusto B. Leguía Salcedo, un grupo de ciudadanos simpatizantes del Partido Demócrata o pierolista, lograrom entrar a tumulto a Palacio de Gobierno. Encontraron a Leguía en su despacho. Los revoltosos le pidieron su renuncia. Encabezaban la turba Carlos de Piérola y los hermanos Isaías y Amadeo de Piérola (el hermano y los hijos de Nicolás, respectivamente). Leguía se negó a renunciar. Entonces, los amotinados secuestraron al Presidente de la República y lo llevaron hasta la Plaza de la Inquisición y, al pie del monumento a Bolívar, lo conminaron a renunciar por segunda vez. Leguía volvió a negar su renuncia. Intervino la fuerza pública, que logró rescatar al presidente luego de un tiroteo que mató a más de cien manifestantes. A pesar de no haber tenido participación en esta revuelta, Nicolás de Piérola tuvo que esconderse ante la persecución desatada por el gobierno.


Cuando en las elecciones de 1912 emergió en última hora la candidatura popular de Guillermo Billinghurst y el gobierno de Leguía parecía favorecer a su candidato Ántero Aspíllaga, Piérola propuso infructuosamente la convocatoria de nuevas elecciones, en lo que fue su último mensaje al país, el 14 de julio de 1912. Poco después tuvo un diálogo con el ya presidente Billinghurst, cuando éste amenazó al congreso con disolverlo si no legislaba en favor de los obreros: Señor Billinghurst ¿Como piensa gobernar bien el país si antes no gobierna bien sus nervios?, dícese que le dijo.

Falleció en Lima, a las 9 y 26 minutos de la noche del 23 de junio de 1913, en su casa de la calle del Milagro. Sus funerales constituyeron todo un acontecimiento que convocó a una multitud de personas. En las paredes de las calles partidarios enfervorizados escribieron: “Piérola ha muerto. ¡Viva Piérola!”.


Predecesor:
Luis La Puerta
1º Vicepresidente de la República
Jefe Supremo de la República
Escudo del Perú

23 de diciembre de 1879 a 12 de marzo de 1881
Sucesor:
Francisco García Calderón
Presidente Provisional de la República
Predecesor:
Manuel Candamo Iriarte
Presidente de la Junta de Gobierno
Presidente de la República del Perú
Escudo del Perú

8 de septiembre de 1895 a 8 de septiembre de 1899
Sucesor:
Eduardo López de Romaña
Presidente de la República


Referencias

↑ Chirinos Soto 1985, tomo I, p. 371
↑ Chirinos Soto 1985, tomo I, p. 378.
↑ Chirinos Soto 1985, tomo I, pp. 380-384.
↑ Guerra Perú-Chile 1879. Piérola dictador
↑ Chirinos Soto 1985, tomo I, p. 387, citando a Riva Agüero.
↑ Basadre 1998, pp. 2222-2223, citando a Modesto Basadre.
↑ Basadre 1998, pp. 2224-2225.

Bibliografía


  • Basadre, Jorge: Historia de la República del Perú. 1822 - 1933, Octava Edición, corregida y aumentada. Tomos 6, 7, 8, 9 y 10. Editada por el Diario "La República" de Lima y la Universidad "Ricardo Palma". Impreso en Santiago de Chile, 1998.
  • Chirinos Soto, Enrique: Historia de la República (1821-1930). Tomo I. Lima, AFA Editores Importadores S.A., 1985.
  • Orrego, Juan Luis: La República Oligárquica (1850-1950). Incluida en la Historia del Perú. Lima, Lexus Editores, 2000. ISBN 9972-625-35-4
  • Tauro del Pino, Alberto: Enciclopedia Ilustrada del Perú. Tercera Edición. Tomo 13, PEÑ/QUI. Lima, PEISA, 2001. ISBN 9972-40-162-5
  • Vargas Ugarte, Rubén: Historia General del Perú. Tomos X y XI. Primera Edición. Editor Carlos Milla Batres. Lima, Perú, 1971.
  • Varios autores: Grandes Forjadores del Perú. Lima, Lexus Editores, 2000. ISBN 9972-625-50-8