La ciudad de Arequipa, cuna de grandes hombres en todos los campos del saber, las armas, la religión y el arte han engrandecido a nuestra patria.

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Augusto Tamayo Möller

Augusto Tamayo Moller (* Arequipa, 1875 - Lima, 1936) fue un ingeniero peruano, pionero de las comunicaciones en el Perú.



Biografía

Nació en Arequipa, Perú, el 20 de febrero de 1875, hijo del también ingeniero Augusto Tamayo Chocano y de Guillermina Moller Sojo Vallejo. Hizo estudios primarios y secundarios en las minas donde su padre era ingeniero y en la ciudad de Arequipa. Luego estudios superiores en la Escuela de Ingenieros de Lima. A los 22 años ingresó a la selva como 2do ingeniero de la Vía Central que llevaba a cabo el Gobierno deNicolás de Piérola bajo la dirección del Ingeniero Joaquín Capelo. En 1903 es ya Jefe de una de las secciones de dicha Vía Central de penetración hacia el Pachitea. Estudia las colonias de Oxapampa y del Pozuzo y las vertientes del Pichis y del Palcazu y el Ministerio de Fomento publica un libro en 1904 con valiosa documentación de cartas geográficas y niveles y los informes del Ingeniero Tamayo.
En 1907 es nombrado Jefe General de Comunicaciones al Oriente, bajo el Gobierno de José Pardo y supervigilante de los trabajos iniciales que la empresa alemana Telefunken hace en el Ucayali para establecer la radiotelegrafía en el Perú. Para dicha obra el Ingeniero Tamayo realiza una extraordinaria tarea de transporte y equipamiento a la vez que estudia al lado de los ingenieros alemanes los nuevos sistemas de la llamada telegrafía sin hilos. Al lado y como Ingeniero en Jefe de las comunicaciones al Oriente construye el puente de Acero de Utcuyacu y los nuevos puentes colgantes de Capelo y San Carlos (La Merced) a más de importantes modificaciones en la Vía del Pichis y estudios diversos para nuevos accesos a la Selva, especialmente por la Cadena de San Martín.
Desde 1910 se dedicó a establecer una comunicación radiotelegráfica directa entre Lima e Iquitos. Sus estudios en la propia selva y en los barcos alemanes "Heluan" y "Holger" que traían nuevos sistemas de "chispas sonoras" le llevan a proponer al Gobierno y bajo su responsabilidad la tremenda empresa, para la época, ya que Marconi acababa de fracasar en África, de realizar esa vinculación directa de capital importancia para Iquitos y la hoya amazónica. El San Cristóbal -donde se instaló la Estación de Lima- habló con Iquitos oficialmente el 16 de junio de 1912 en un acontecimiento que fue comentado por la prensa mundial. Se trata de una fecha histórica en el Perú: la inauguración de las telecomunicaciones en el país. El éxito se debía a un ingeniero peruano Augusto E. Tamayo. Lima se comunicaría no solo con Iquitos sino con Manaos, Belén y Río de Janeiro en Brasil y con Buenos Aires en la Argentina.
Después del triunfo de 1912 (con las instalaciones de San Cristóbal en Lima e Itaya en Iquitos) el Ing. Tamayo construyó las Estaciones Inalámbricas de Ilo (Moquegua), Cachendo (Arequipa), Buenos Aires (La Libertad), Villa de Eten (Lambayeque)
La Municipalidad de Lima le entregó una Medalla de Oro. Los ingenieros del Perú le ofrecieron un tributo especial en un gran banquete. La empresa Telefunken resaltó en un folleto la obra de Tamayo como uno de los mayores acontecimientos mundiales y le ofreció un alto cargo en su Central de Alemania que Tamayo rehusó por servir a su país.
Esporádicamente fue director General de Correos y Telégrafos durante el Gobierno de Billinghurst. Pero particularmente fue un técnico entregado a la construcción y conducción del sistema radiotelegráfico en el Perú. Sin embargo, en 1919, defendió al personal especializado que había trabajado a sus órdenes y como no fue satisfecho en sus demandas renunció al cargo de Jefe General del Servicio Radiotelegráfico.
Dedicado a actividades particulares (estudios para la implantación de una fábrica de cemento en Sumbay, Arequipa; para el desarrollo de Puno, etc) fue llamado a la Administración del Estanco del Alcohol, donde formó un personal técnico y una legislación tributaria apropiada. Como experto en esta rama, a la que dedicó entonces sus valiosísimos servicios, ocupó el cargo de Sub-Gerente de la Caja de Depósitos y Consignaciones de la que dependía aquella por esa época.

Muerte

Murió en Lima el 1 de febrero de 1936.

Homenajes

Numerosos homenajes se le han rendido tanto en la palabra de Francisco Alayza Paz Soldán, José Balta, Jorge Vargas Escalante, Santos Hinostroza, César Miró, etc. Así como en actos llevados a cabo por la Asociación de Telegrafistas del Estado. Una calle del distrito de San Isidro lleva su nombre, donde hay un pequeño recordatorio en piedra a su obra fundamental: la comunicación Inalámbrica Lima-Iquitos, que puso por primera vez a ésta en conexión directa e inmediata con la Capital de la República. En 1968 se dio el nombre de Augusto E. Tamayo a un puente sobre el río Colorado, en la selva central, como un recuerdo a su tarea de pionero de las comunicaciones en el Perú.