La ciudad de Arequipa, cuna de grandes hombres en todos los campos del saber, las armas, la religión y el arte han engrandecido a nuestra patria.

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José Maria Quimper



(Camaná, 1828-Lima, 1902). Abogado y político. Realizó estudios escolares en el Colegio de la Independencia Americana de Arequipa y superiores en la Universidad San Agustín de la misma ciudad, graduándose de Doctor en Letras y en Teología. Fue miembro de la Academia Lauretana de Ciencias y Artes y colaborador del diario El Republicano.

Su carrera política la inició en 1854, cuando se sumó a la revolución que estalló en Arequipa contra el gobierno del general Rufino Echenique. Siguió la campaña como secretario del general Ramón Castilla. Ante la disolución por parte de éste último de la Convención Nacional en 1857, hizo sentir su protesta, por lo que fue desterrado a Chile. Durante la dictadura que el general Mariano Ignacio Prado instituyó (desplazando al general Pezet de la presidencia) para hacer frente al intento español de recuperar sus antiguos dominios americanos, formó parte del “gabinete de los talentos” ocupando el Ministerio de Gobierno.

Fue presidente del Congreso Constituyente de 1867. También fue Ministro de Hacienda en dos oportunidades en 1879 con Prado, ya en plena Guerra del Pacífico. Durante la ocupación chilena apoyó al gobierno provisional presidido por el jurista Francisco García Calderón Landa, exigiendo que se firme una paz que estipule el retiro del invasor sin concesión territorial. Como García Calderón, Químper también sería detenido y confinado al destierro en Chile.

En 1884 fundó el Partido Liberal del Perú. Fue congresista por Camaná entre 1886 y 1889. Se opuso a la firma del “Contrato Grace” firmado por el general Andrés A. Cáceres, por lo que fue cesado de su cargo. Dedicado a ejercer su profesión de abogado, guardó un valioso tiempo para redactar trabajos en defensa de los principios liberales, a la par que se dedicaba a la realización con su propio peculio de importantes obras de asistencia social (como la construcción del hospital de Camaná).

De su libro El liberalismo (1886) Tauro expresa que fue una «feliz divulgación de sus principios básicos, editada en 12.000 ejemplares que fueron distribuidos gratuitamente».

(Cfr. Alberto Tauro del Pino, Enciclopedia Ilustrada del Perú, T. 13, Peisa, 3ra. ed., Lima, 2001, pp. 2175-2176.)