La ciudad de Arequipa, cuna de grandes hombres en todos los campos del saber, las armas, la religión y el arte han engrandecido a nuestra patria.

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Andrés Meneses del Pino


Hijo del agricultor Melchor Meneses Salas y de Luisa Pino de Meneses, nació Andrés el 3 de febrero de 1842 en Tiabaya. Después de realizar sus estudios primarios, presumiblemente en su pueblo natal, ingresó al Colegio de ía Independencia Americana, donde fue discípulo del deán Juan Gualberto Valdivia.

En la Universidad de San Agustín se graduó de bachiller en Derecho (1858). Hizo su práctica forense en el estudio del doctor Teodoro La Rosa, primero y en el del doctor Manuel Alcázar, después. Paralelamente ingresó a la Academia de Práctica Forense, que, en Arequipa, dependía de la Academia Lauretana. En 1863 se recibió de abogado ante la Corte Superior de Justicia. También siguió la carrera de medicina. Se graduó de médico cirujano en 1865.

Al término de sus estudios ingresó a la docencia en el Colegio de la Independencia Americana, dictando los cursos de Química e Historia Natural. Fue catedrático en la Universidad Nacional de San Agustín, en los cursos de Teoría del Enjuiciamiento y Medicina Legal. También fue maestro de conferencias interdiarias en la Academia de práctica forense.

En 1868 integra una comisión especial, nombrada por el Ministro de Beneficencia Luciano Benjamín Cisneros, para estudiar las causas y fenómenos geológicos del terremoto de Arequipa de ese año.
De su labor periodística debe señalarse que fue Director y fundador del diario político y noticioso "La Linterna", que se editó durante la administración de Manuel Pardo. Colaboró en varios periódicos de Lima, como "El Nacional" y "La Opinión Nacional". También lo hizo en "La Bolsa" y "El Pueblo" de Arequipa. Igualmente escribe en "La Gaceta Judicial" de Lima.

Fue Prefecto del departamento de Ancash, nombrado por el vicepresidente encargado del Poder Ejecutivo, Luis La Puerta. Así lo dijo "El Diario Oficial" que se editaba en Lima, en su edición del 22 de agosto de 1879- Como tal hizo renuncia de sus haberes para contribuir a los gastos de la Municipalidad de Huaraz.

Con motivo de la Guerra del Pacífico, para reunir fondos destinados a la compra de caballos para el servicio del ejército, Meneses donó 100 incas. Fue más allá. Con el grado de capitán integró el ejército de reserva en 1881. Al año siguiente, con el grado de teniente, fue ayudante mayor de la "Columna de Abogados" de la Guardia Nacional.

Para 1883 ocupa la diputación por Castrovirreyna, en el Congreso reunido en Arequipa. Allí se opuso a hacer la paz con cesión de territorio.

Según refiere Abelardo Gamarra en sus Recuerdos de la Guerra del Pacífico, "era entonces la casa del Dr. Meneses uno de los puntos de reunión de los patriotas que veían con recelo la conducta del gobierno y la combatían, pese a los riesgos que su actitud les acarreaba.

Nombrado Alcalde de Arequipa en la época del gobierno de Iglesias, sólo pudo desempeñarse como tal desde el 1 hasta el 26 de enero de. 1884, por licencia concedida.El síndico José Moscoso Melgar desempeñaria  el cargo de alcalde desde el 26 de enero hasta el 21 de junio de 1884,  y desde esa fecha hasta  la clausura de la corporación edilicia, el teniente alcalde Augusto Tamayo.

Leamos lo que "El Derecho" -órgano del Colegio de Abogados de Arequipa- afirmaba con referencia al doctor Andrés Meneses: "(...) fue Alcalde municipal de .Arequipa, con cuyo carácter y mediante conferencias con el general Velásquez y con el Jefe de Estado Mayor coronel Canto, obtuvo que se devolviera a la Municipalidad los molinos de la campiña que tenía en su poder el ejército chileno y evitó que éste cortara, para convertirlos en leña, los sauces y demás árboles de los balnearios de Sabandía y Tingo. Unánime voto de gracias le tributó el Concejo Provincial por actitud tan patrióticamente asumida".

Como abogado desempeñó cargos por elección de la Corte Superior de Justicia: Agente fiscal sustituto, Adjunto al Juez de Primera Instancia, Juez del Superior Tribunal, Adjunto al Fiscal y Vocal Superior Suplente.

Con los arequipeños Francisco Gómez de la Torre, José Segundo Osorio, Arturo P. Linares, Eduardo Vargas y Max Guinassi Moran forman la Asociación Patriótica (1890) que proclamará la reivindicación de Tacna y Arica al seno de la patria. En esa época también fue delegado organizador en el departamento de Arequipa del partido Unión Nacional, que era el partido radical. Posteriormente lo fue del Partido Demócrata.

El estudio de Meneses era uno de los más prestigiosos de la ciudad de Arequipa. Un aviso aparecido en "La Bolsa" en los primeros meses de 1892 rezaba: "Andrés Meneses y J. Eduardo Vargas, abogados. Estudio: Calle de Ancash, N°41”.

A raíz de un proyecto de ley que presentó el diputado por Arequipa Emilio M. Delgado sobre U defensa libre, se inició una interesante polémica en las páginas del diario "La Bolsa". El primer artículo apareció en la edición del miércoles 12 de setiembre de 1894, bajo el título "La abogacía y un proyecto dele/'. El texto, de autor anónimo, sostuvo que tal proyecto de ley era insostenible, por lo que debía ser rechazado por la Cámara de Diputados, y así fue a la postre.

Uno de sus argumentos fue sostener que "la sustanciación de los juicios no es una cosa baladí como generalmente se cree por personas que no han saludado la ciencia jurídica; sino que ella cabalmente es la mayor garantía de los litigantes y del cumplimiento y aplicación de la ley, pero siempre que tal sustanciación sea llevada por su verdadero camino, lo que sólo puede conseguirse con la feliz intención del letrado que sepa Henar sus deberes y respetar la justicia”.

Más adelante señaló que " (...) la tramitación de los juicios...no puede confiarse a las manos de cualquier presuntuoso que la enmarañe y anulé'.

Por ello, lamentó "(...) que el honorable Diputado por Arequipa, quiera cerrar el paso exclusivo que tiene la juventud arequipeña, a las profesiones liberales, desde que la abogacía como es notorio, es el único horizonte que se abre a los inteligencias en esta ciudad, quitándole sus garantías y sus estímulos para darle la muerte, y obligar así a que no pequeña parte de la juventud estudiosa tenga que abandonar las aulas, por el trabajo industrial, cuando no por una nociva y detestable ociosidad, viendo que la profesión de abogado no puede dejarles la utilidad necesaria ".

De inmediato replicó Andrés Meneses, entonces colaborador de "La Bolsa", quien, refiriéndose a los que litigan en los estrados judiciales, dijo que "tienen mayor interés que cualquier otro, en el triunfo de su causa; y son los llamados a buscar el defensor que mejor les convenga, para alcanzarla realización de sus derecho.

Dirigiéndose a éstos decía: " Obligarlos a que necesariamente sean defendidos por un abogado, pudendo defenderse ellos mismos o buscar la persona en quien tengan mayor confianza, para su defensa, es cohibirla libertad, y ejercer una especie de tutoría obligada, sobre las personas, que no guarda armonía con la verdadera libertad."

Y, asegurando que la carrera forense, es una especie de monopolio, establecido por la ley, contra los más triviales principios de las ciencias sociales, afirma: "Ese monopolio se establecerá por sí mismo; cuando se conozca que los abogados son más idóneos que cualquiera otra persona, para la defensa judicial: entonces, los litigantes acudirán a ellos, desdeñando a los demás. Pero eso debe ser voluntario y no debe emanar de un precepto legislativo."

Añade el autor, que si los abogados son necesarios para la defensa judicial "(...) los buscarán necesariamente los litigantes, desde que, por razón natural, todos buscan lo que necesitan". De lo contrario, "no se obligue a las personas, a que los busquen forzosamente; porque ello importa, no solamente una carga indebida, sino una restricción de la libertad, que no puede justificarse”.

De lo que se trata, entonces, es de buscar la superioridad de los abogados, respecto del común de las personas. "Pondrán en actividad sus talentos, su contracción y sus estudias, para descollar sobre quienes no lo sean; y entonces, lejos de sufrir la profesión, se engrandecerá más y más, con abogados tanto o más ilustres, como los hay ahora."

En cuanto a la juventud, añade que tampoco sufrirá el menor daño, con la defensa libre. "Los jóvenes que se conozcan idóneos para escalar las alturas de la ciencia, seguirán esa carrera, y llegarán, al fin, a conquistarse una vida holgada y una posición firme, puesto que sobresaldrán del nivel común; y la defensa Ubre los habrá favorecido, en lugar de dañarlos."

Sin embargo, no parece que todos se hallen capaces para llegar a esa altura. Sólo entonces, nos dice Andrés Meneses, "abandonarán la carrera y se dedicarán a otra profesión, para I* que tengan más aptitud; y en lugar de ser malos abogados, serán excelentes comerciantes, ingenieros o artesanos".

Concluye diciendo que "con esto gana la sociedad, gana la abogacía, y cada uno ocupa el lugar que merece en la sociedad, sin que el diploma sea una patente de superioridad, sino solamente la verdadera idoneidad, y la competencia comprobada".

Por esta razón, Andrés Meneses piensa que "(….) la noble profesión de abogado, no es solamente para defender pleitos: es para estudiar y criticar la legislación, insinuando los defectos y apuntando las enmiendas que deban introducirse; es para desterrarlos malos hábitos, que siempre se arraigan en la administración de justicia y para hacer efectivo el respeto al derecho ajeno, con lealtad y abnegación".

El tribuno Francisco Mostajo, en el discurso de apertura del año universitario de 1950, afirma con razón: "El Dr. Meneses imprimía a sus escritos cierto sello de altura y dignidad."

En cumplimiento de la ley N° 1367 de 20 de diciembre de 1910, que creó los Colegios de Abogados, se fundó el de Arequipa en Sesión de Junta General de 30 de julio de 1911, presidida por el Presidente de la Corte Superior de Justicia Víctor N. Morales. Antes hubo otro Colegio de Abogados, establecido el 4 de mayo de 1902, pero no tuvo carácter oficial y dejó de ser a poco de inaugurado. De ambos fue el primer Decano el doctor Andrés Meneses, sobresaliente abogado del foro arequipeño.

El primer Directorio permaneció hasta el 12 de agosto de 1912, habiendo ocurrido en su período largo Hijo del agricultor Melchor Meneses Salas y de Luisa Pino de Meneses, nació Andrés el 3 de febrero de 1842 en Tiabaya. Después de realizar sus estudios primarios, presumiblemente en su pueblo natal, ingresó al Colegio de ía Independencia Americana, donde fue discípulo del deán Juan Gualberto Valdivia.

En la Universidad de San Agustín se graduó de bachiller en Derecho (1858). Hizo su práctica forense en el estudio del doctor Teodoro La Rosa, primero y en el del doctor Manuel Alcázar, después. Paralelamente ingresó a la Academia de Práctica Forense, que, en Arequipa, dependía de la Academia Lauretana. En 1863 se recibió de abogado ante la Corte Superior de Justicia. También siguió la carrera de medicina. Se graduó de médico cirujano en 1865.

Al término de sus estudios ingresó a la docencia en el Colegio de la Independencia Americana, dictando los cursos de Química e Historia Natural. Fue catedrático en la Universidad Nacional de San Agustín, en los cursos de Teoría del Enjuiciamiento y Medicina Legal. También fue maestro de conferencias interdiarias en la Academia de práctica forense.

En 1868 integra una comisión especial, nombrada por el Ministro de Beneficencia Luciano Benjamín Cisneros, para estudiar las causas y fenómenos geológicos del terremoto de Arequipa de ese año.
De su labor periodística debe señalarse que fue Director y fundador del diario político y noticioso "La Linterna", que se editó durante la administración de Manuel Pardo. Colaboró en varios periódicos de Lima, como "El Nacional" y "La Opinión Nacional". También lo hizo en "La Bolsa" y "El Pueblo" de Arequipa. Igualmente escribe en "La Gaceta Judicial" de Lima.


En 1921 nuevamente será elegido Decano, pero renunció, siendo reemplazado por el doctor Arturo P. Linares.

En el homenaje que le organizó dicha institución en 1923, fue honrado con el título de Decano vitalicio. Al respecto comentaba "El Pueblo", en su edición del lunes 23 de abril de ese año: "La actuación de ayer ha revestido la mayor importancia, digna de la eminente 1 meritoria personalidad de uno de los más distinguidos hijos de Arequipa."

Ese mismo 23 de abril señalaba "El Deber": "El Colegio de Abogados de Arequipa, haciendo una excepción -como lo dijera en su discurso el Decano accidental, doctor Arturo P. Linares- ha querido consagrar en vida al que fue su Decano fundador, doctor Andrés Meneses, iniciando con la colocación de su retrato, la galería de los profesionales del foro que hayan desempeñado el decanato, pues, según lo expresara el mismo señor, se había siempre esperado a que el crisol del tiempo aquilatara los merecimientos de una persona para exaltar su memoria”.

Otras actividades desarrolladas por Andrés Meneses fueron las siguientes: Presidió la "Asociación Patriótica" (1890 - 1891); se contó entre los miembros fundadores del Partido Pardo en Arequipa (1871); se contó entre los miembros de la Sociedad "Independencia de Cuba" (1873). También presidió la "Sociedad protectora de los derechos del pueblo" (1895) y la Dirección General de Instrucción.

Guillermo Zegarra Meneses expresaba en 1961, en su Historia del Colegio de Abogados de Arequipa: "En sus últimos años, el Dr. Meneses, deslizó su vida muy cerca del campo, con la majestad del patricio y la bella sencillez del ciudadano, desprendido de honores, saboreando, como la mejor satisfacción, la ternura hogareña, la tranquilidad que le deparaba su recta conciencia y la vista de su obra que ya comenzaba a florecer en bellas y trascendentales realizaciones."

Al sentirse enfermo, el doctor Meneses testó ante el notario José María Tejeda, el 12 de febrero de 1917. Dejaba como únicos herederos de sus bienes a su esposa y a sus ocho hijos sobrevivientes.

Falleció en Arequipa el 19 de setiembre de 1924, a causa de la gripe. El mismo día, "El Deber" informaba en primera página: "En las primeras horas de la mañana de hoy, rindió tributo a la muerte el esclarecido jurisconsulto e ilustre hombre de ciencia, señor doctor Andrés Meneses, víctima de penosa y aguda enfermedad y después de haber recibido devotamente los últimos auxilios de la religión". "El Pueblo" expresó: "Con /» desaparición del doctor Meneses, se extingue una de las vidas más fecundas y brillantes que ha tenido esta ciudad desde hace muchos lustros."

Fue enterrado en el Cementerio General con honores de Prefecto y sus restos depositados en el mausoleo de la familia Dórich Meneses. Usaron de la palabra para recordar su tarca de abogado y sus cualidades de amigo, Francisco Mostajo, por el Colegio de Abogados, Alberto Bailón Landa, por la Universidad; Francisco Gómez de la Torre, por el Colegio de  “la Independencia”; Julián Rodríguez, por la Municipalidad; y Edmundo Escomel, por hi Facultad de Medicina. "El Pueblo" y "El Deber" dieron cuenta de la ceremonia fúnebre.

Su esposa, doña Adelaida Cornejo y Zavala, murió el 24 de junio de 1929, a los 78 años de edad. Vivía en la calle Melgar N° 213, antes Santa Teresa N° 39- La pareja tuvo diecisiete hijos. Fue bisabuelo de Héctor Zuzuznaga Meneses alcalde de Arequipa en el periodo (1976-1979), así como Prefecto, en el periodo  1991-1998.

A Andrés Meneses un busto lo recuerda en el Colegio de Abogados de Arequipa.

Predecesor:
Armando de La Fuente
1883
Alcalde de Arequipa
(01/01/1884)-(25/01/1884)
Sucesor:
José Moscoso Melgar (26 /01/1884/ hasta 21/06/1884).
Augusto Tamayo
(28 de mayo)1884

Fuente:

  • Andrés Meneses. Elecciones Judiciales. En: "El Pueblo" del martes 12 de enero de 1915. Del mismo autor.El artículo Defensa Libre. En "La Bolsa" del viernes 14 de setiembre de 1894.
  • MARIO ROMMEL Arce ESPINOZA. Andrés Meneses. Decano fundador del Colegio de Abogados de Arequipa Edición del Colegio de Abogados de Arequipa, 2003.
  • Guillermo Zegarra Meneses. Historia del Colegio de Abogados y apuntes para la historia de Arequipa 1911 -1961. Suplemento de "El Derecho". Órgano del Colegio de Abogados de Arequipa. Arequipa, 1961.
  • Carlos Ramos NÚÑEZ. Historia del Derecho Civil peruano, Siglos XIX y  XX. Tomo V - Volumen 1. Lima: Fondo Editorial de la PUCP, 2005.
  • Francisco Mostajo. Discurso de Orden pronunciado en la apertura del Año Universitario de 1950 En "Revista Universitaria". Órgano de la Universidad Nacional de San Agustín. n° 31, año 1950.
  • Revista "EL DERECHO". Órgano del Colegio de Abogados de Arequipa. N° 30, año 1917.