La ciudad de Arequipa, cuna de grandes hombres en todos los campos del saber, las armas, la religión y el arte han engrandecido a nuestra patria.

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Jacinto Ibáñez



Don Jacinto Ibáñez nació en Arequipa en 1780. Poco se sabe de su vida, a no ser que fue relojero de la Catedral, anterior a Tomás Muñiz. Efectivamente, fue un hábil mecánico que consiguió por primera vez en nuestro medio fundir tipos y, con maderas, elaboró una imprenta. La pionera imprenta de Ibáñez, llamado el "Gutenberg arequipeño", tuvo por primer trabajo la impresión -en "raso de seda" de las invitaciones a la instalación de la Academia Lauretana de Ciencias y Artes que se verificó el 10 de diciembre de 1821.

Igualmente se hicieron otras impresiones, como los volantes y proclamas patrióticas, los primeros periódicos ("La Primavera de Arequipa" o "Mañanas de su Independencia" y "La Estrella de Ayacucho") y obras de nuestros intelectuales. Así, por ejemplo, tenemos la "Disertación sobre la importancia de las ciencias", que pronunció Evaristo Gómez Sánchez en 1821; la composición que, a nombre del pueblo de Arequipa, dedica José María Corbacho al prefecto Francisco de Paula Otero en 1824; y la obra del insigne matemático Juan de Dios Salazar, "Elementos de Geometría y Trigonometría", publicada en este último año. De él son también la "Memoria académica sobre la cuenta de la barra" y "El Nuevo Mundo Filosófico", que igualmente salieron de la imprenta de Ibáñez.

Pero resulta que el historiógrafo Renato Morales exhuma en 1908 un expedientillo organizado por Corbacho en 1828, reclamando a la Municipalidad el pago por ser de su propiedad la imprenta introducida. Se trata, sin duda, de una obligación municipal insoluta, que puso en duda la personalidad y los méritos bien ganados del ingenioso obrero gráfico Jacinto Ibáñez.

Lo cierto es que la primera imprenta la fabrica genialmente Ibáñez, la misma que finalmente va a pasar a manos del Ejército realista, extendiendo el recibo el teniente . Coronel Eulogio de Santa Cruz, Secretario del general en jefe Juan Ramírez, con fecha 6 de marzo de 1822. La imprenta cuyo pago exige Corbacho, en opinión de Gustavo Bacacorzo, es acaso una segunda o tercera traída sigilosamente por él y complementada y manejada por Ibáñez o hecha nuevamente por éste pero financiada a pedido de don José María. Hay que tener en cuenta que Ibáñez carece de recursos, es un experto inventor y disfruta de la ; afianza del intelectual, cuyas actitudes por ello mismo se confunden con las del tipógrafo autodidacta. Y es en esta segunda máquina, para Bacacorzo, en que se imprime . el primer periódico; perdiendo la propiedad de ella acaso con su destierro o adquiriéndola de hecho el cabildo colonial.

De acuerdo con ello, por una simulación Ibáñez la cedió en propiedad al doctor Corbacho, quién a su turno, en mérito a sus relaciones sociales y políticas, la entregó también en venta al crédito al Ayuntamiento; que pusieron inmediatamente en uso en las postrimerías del año 1821, bajo la administración del único obrero gráfico señor Ibáñez.


Además, a decir de Artemio Peraltilla Díaz, figuran en favor del señor Ibáñez los repetidos y variados impresos que editara en 1821, en 1822, 1823 y 1824, mientras que el doctor Corbacho no editó ni sus propios versos. De esta manera, queda demostrado que Ibáñez fue el fabricante de la primera máquina de imprenta y el primer impresor en la Blanca Ciudad.

Don Jacinto Ibáñez tuvo la gloria de fundar el periodismo arequipeño, junto con el capitán Andrés Negrón. Gracias a ellos fue posible la edición del primer periódico de Arequipa, llamado "La Primavera de Arequipa" o "Mañanas de su Independencia", aparecido el 8 de enero de 1825, anunciando públicamente, ante el escepticismo de la nobleza y del vecindario y el inesperado asombro de las autoridades y fuerzas realistas acantonadas en Arequipa, el victorioso triunfo de la batalla de Ayacucho con el que la República del Perú había consolidado su libertad y su independencia.

"La Estrella de Ayacucho" es el segundo periódico aparecido en Arequipa, siempre ha inspiración del libertador Bolívar, representado por el capitán Andrés Negrón, quien, con la cooperación técnica y patriótica del impresor Jacinto Ibáñez, comenzó su publicación el 12 de marzo de 1825.
El año 1848, la imprenta de Ibáñez da a luz en agradable formato "El Pabellón Nacional", periódico oposicionista.

El año 1849, salió de la misma imprenta "El Elector" y después "El Porvenir", hojas honrosas de patriotismo y de alcances literarios.

"Sin la imprenta de Ibáñez -decía un editorial de La Bolsa- la República no habría tenido en Arequipa un medio de propaganda; ni la libertad política, un escudo".

Honrando sus méritos, la Academia Lauretana lo hizo su miembro asociado. Arequipeño ilustre, casó con Catalina Delgado. Hijos del matrimonio Ibáñez Delgado fueron, entre otros, Valentín y Francisco Ibáñez Delgado. Este último fue fundador, propietario y Director de "La Bolsa", periódico que seguramente debió alentar para su fundación don Jacinto Ibáñez. Falleció, a los 82 años de edad, el 9 de abril de 1862.

Dato adicional: 

Francisco Ibañez Delgado (1826-1899), hijo del ilustre personaje que trajo la primera imprenta a Arequipa, ocupa buena parte de su tiempo a recopilar historias macabras, o no tanto, muchas de origen extranjero sabiéndolo o no , y las amalgama con lugares y costumbres locales; al respecto dos libros representativos: Cuentos de mi Tierra e Historias de mi Tierra, publicados entre 1874 y 1884. Entre sus trabajos más memorables se cuentan La procesión de las ánimas, El fantasma y La Pagarás, narración ,esta última en donde se cuenta como un alma le anticipa su triste muerte al protagonista.


SANTIAGO MARTÍNEZ. Arequipeños ilustres. Arequipa: Tipografía Cuadros, 1938.

ARTEMIO PERALTELA DÍAZ. El periodismo arequipeño en la emancipación del Perú. Arequipa 1971.

DIARIO LA BOLSA del viernes 4 de octubre de 1895. Un Recuerdo (Editorial de La Bolsa).