La ciudad de Arequipa, cuna de grandes hombres en todos los campos del saber, las armas, la religión y el arte han engrandecido a nuestra patria.

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Miguel del Carpio y Melgar



(Arequipa 1795 Lima 1869): político y magistrado. .hijo de José del Carpio y Manuela Melgar Domínguez, nace el 20 de septiembre de 1795 y muere el 9 de noviembre de  1869 , Tío de Mariano Melgar Valdivieso. Curso Latinidad y Teología en Seminario de San Jerónimo, pero luego se orientó hacia la Medicina, y para hacer los estudios respectivos paso a Lima (1815); opta grado de Bachiller. (23 de mayo 1819); y al establecerse en Huaura el Ejército Libertador se incorporó a sus filas, con el grado de subteniente. Concurrió a la entrada en Lima (9 de julio 1821) y la proclamación de la Independencia.

Sucesivamente, fue ascendido a teniente segundo (agosto 1821) y teniente primero (septiembre 1821) y, formando en las filas del Batallón N.ro I Cazadores del Perú, se halló en el desastre de La Macacona (6 de abril 1822). Prisionero de los realistas, fue conducido a la isla de Esteves y de allí a Santa Cruz de la Sierra, donde sirvió como cirujano en las fuerzas del general Francisco Aguilera. Recobró su libertad al quedar sellada la independencia del Alto Perú (1825), y al organizar Sucre su. gobierno, lo empleó en el Ministerio de Hacienda. Representó a Potosí en las legislaturas reunidas allí durante los años 1826,1828 y 1831; opto titulo de Abogado en la U. de Chuquisaca (1830) y cuando el general Andrés de Santa Cruz inició la formación de la Confederación Perú-Boliviana, le confió la oficialia mayor del Ministerio de Gobierno del Estado Sud Peruano (1836), cargo desde el cual paso a ser ministro en el mismo despacho (1836) y ministro general (1838). Fomentó enton¬ces la edición de La Estrella Federal (Cuzco, 1 1 1837 a 1 1 1839), para presentar las providencias adoptadas por ]a administración del Estado y defender el programa político de la confederación.

Pero también había sido nombrado fiscal de la Corte Superior de Cuzco (1837); y al quedar di¬suelta la confederación por efecto de la batalla de Yungay (20 1 1839), parece que alternó sus funciones judiciales con la edición de La Libertad Restaurada (Cuzco, 1839 1841), que censuró los alcances autoritarios del poder ejercido por Santa Cruz y destacó las conveniencias de la restauración de la unidad peruana. Paso a ejercer en Lima la dirección de El Peruano (1841); requerido por el general Juan Crisóstomo Torrico, asumió funciones de ministro. general durante su breve administración (16 de agosto al 20 de octubre 1842); y a consecuencia de la derrota sufrida por este caudillo en el combate de Agua Santa, hubo de salir desterrado a Chile.

Retornó en 1844, tras el triunfo de la revolución constitucional que iniciaron los generales Domingo Nieto y Ramón Castilla. Nombrado ministro de gobierno en el régimen presidido por éste, separose de su despacho, por enfermedad, al cabo de un año; y siendo también miembro del Consejo de Estado, desde 1845, ejerció la primera vicepresidencia durante los años 1852 1854. Incorporado a una vocalia de la Corte Suprema (29 de abril de 1851), cesó en sus funciones después de la batalla de La Palma (5 1 1855). Se consagró al ejercicio profesional y al periodismo. Elegido decano del Colegio de Abogados (1859); fue luego ministro de RR.EE. (15 de septiembre 1859 a 13 de junio de 1860); elegido senador por Cuzco (1860), mereció que se le confiara la presidencia de su cámara y de la Comisión Permanente del Poder Legislativo (1861); y restablecido en la vocalia de la Corte Suprema (1867 1869). Aficionado a la poesía, compuso "Media docena de anacreónticas a lo Meléndez Valdez, muy limadas en la forma, pero muy pobres en el fondo; otras tantas silvas amatorias en las que las imágenes mitológicas abundaban; y una Oda al Misti que, sin valer gran cosa, era (su obra maestra" (Ricardo Palma); pero los poetas de su tiempo lo recordaron siempre con afecto porque a través de su actuación pública les ofreció generosa protección y en su casa mantuvo una activa tertulia.