La ciudad de Arequipa, cuna de grandes hombres en todos los campos del saber, las armas, la religión y el arte han engrandecido a nuestra patria.

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José Mariano Llosa y Benavides

Fué hijo legítimo del Capitán de Caballería don Bruno de la Llosa y Zegarra y de doña María Antonia Benaviaes y Bustamante. Nació el 2 de Julio de 1795; Fué Administrador de la Aduana, y casó con la señora doña Juana de Dios Benavides y Benavente.

Fué Prefecto de Arequipa, Alcalde ordinario, Ministro de Estado, etc., etc. Ejerció la Prefectura desde 19 de Mayo de 1834, por ausencia del propietario Dr. Cuadros que se ausentó al entrar el ejército vencedor en Cangallo. Duró poco tiempo en el cargo; pero en ese poco tiempo acontecieron dos sucesos muy importantes, que están relatados en las dos proclamas que dió, El Prefecto interino del Departamento a sus habitantes.

"Compatriotas: Vuestra heroica y constante resistencia a la tiranía, la habéis mostrado en la tarde del día de ayer. A la primera señal que dieron las tropas antes opresoras, y hoy felizmente hermanas y amigas nuestras, de pertenecer a la sagrada causa de la ley y la libertad; volasteis armados, y proclamasteis de nuevo con mayor fuego y entusiasmo que el 13 de Enero, el odio a la tiranía y vuestro acendrado amor al orden. 

¡Qué esperanza puede quedarle al tirano!

Arequipeños: sois los primeros libres de la tierra. Mas no sois aún los más felices. Lo seréis si deponiendo vuestra excesiva exaltación, reserváis vuestro entusiasmo para el día en que el puñado de facciosos que aún nos resta que vencer, se atreva a invadir de nuevo nuestra cara patria.

Compatriotas: os exhorto en nombre de Dios y de la Patria a que no os dejéis llevar de la baja y vil venganza. Es indigna de los hombres libres y no corresponde a corazones generosos como los vuestros. Tratad como hermanos a los que han sido de contraria opinión a la nuestra, y las bendiciones del cielo lloverán sobre nosotros. 

Conciudadanos: por el voto de las Corporaciones me hallo colocado al frente de vosotros, mientras regresa a esta ciudad el señor Cuadros, antes nombrado por el Supremo Gobierno. Como Prefecto y como ciudadano particular trabajare en evitaros toda clase de males y procuraros todos los bienes que estén a mi alcance. Os juro no omitir medio alguno para alcanzarlo. Estoy cierto de conseguirlo, si vosotros os portáis con tanta docilidad como valor y entusiasmo habéis manifestado". Arequipa, Mayo 19 de 1834 — José Mariano Llosa Benavides.

Otra proclama, anunciando el abrazo de Maquinguayo entre ambos bandos a favor del Presidente Provisorio General Orbegozo, que tuvo lugar el 24 de Abril, y se supo en Arequipa el 20 de Mayo del* mismo año de 1834.

Decía en la proclama: 

"Conciudadanos: ya habéis solemnizado el plausible acontecimiento de Maquinguayo, donde las tropas de Bermudes se abrazaron con las de S. E. el Presidente Provisorio de la República en el mismo campo que iba a ser el cementerio de los peruanos. Mas hoy he recibido noticias no menos importantes. 

El Coronel Guillén a la cabeza del batallón Paruro se ha pronunciado en Andahuay, las por las autoridades legítimas; y la capital del Cuzco que ha sufrido todo el peso de la opresión, ha obligado al Prefecto Bujanda a hacer el mismo pronunciamiento de un modo solemne. Compatriotas: 
desaparecieron del Perú los horrores de la guerra civil; desapareció el temor de ver más esposas viudas, hijos huérfanos, y el Perú todo convertido en un campo de devastación y de sangre. Arequipeños: en la mañana de hoy habéis visto a nuestro benemérito General Nieto en medio de un pueblo inmenso, que regaba con sus lágrimas este pueblo bienhadado. 

Habéis tributádole el reconocimiento de gratitud que merecen sus eminentes servicios.... Conciudadanos: He continuado en la Prefectura por indisposición del señor Cuadros, quien se encargará del mando desde mañana, y yo os ruego por la última vez, que no os enorgullezcáis con vuestros triunfos; que los solemnicéis sin vejar a los desgraciados. Así dejaréis a vuestra posteridad ejemplos de valor y de humanidad, y la satisfacción de haber oído sus consejos a vuestro amigo.— J. Mariano Llosa Benavides. Arequipa, Mayo 22 de 1834".

El día domingo 18 de Mayo del año anteriormente citado, salieron del cuartel de la Merced los cuerpos de Ayacucho y Pultunchara a la Plaza de Armas, capitaneados por el valiente Mayor Juan Lobatón del batallón Ayacucho, vivando a Orbegozo, a Nieto y a la ley; hubieron tiros en confusión, y el mismo pueblo a cuyo favor se hizo esa demostración por los soldados de San Román, les hacían fuego, porque creían que era una simulación para fusilarlos. Al fin comprendieron la verdad de lo sucedido, cuando Lobatón ya había caído muerto, y 20 entre soldados y paisanos lo acompañaron. Gamarra había salido antes en persecución de Nieto que se encontraba en Arica, San Román huyó a Bolivia, lo mismo que el General Gamarra. Don Bernardo Escudero y la Presidenta, se fueron a Valparaíso, donde murió la señora Pancha, esposa del General Gamarra, el día 5 de Mayo de 1835, después de recibir la sagrada comunión de manera absolutamente pri-vada. La causa de su muerte se atribuye al golpe que sufrió al haberse tirado de los altos de la casa en que se hallaba a la casa vecina, el día aquel del 18 de Mayo, que el pueblo la buscaba para destrozar su casa y tal vez con otras malévolas intenciones.

Fuernte:
ARTEMIO PERALTILLA, "Prefectos de Arequipa"