La ciudad de Arequipa, cuna de grandes hombres en todos los campos del saber, las armas, la religión y el arte han engrandecido a nuestra patria.

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Julián Rodríguez y Rodríguez


El Dr. Rodríguez nació en 1858. Cursó estudios en el Colegio Seminario y en la. Universidad de Arequipa. Obtuvo el título de abogado en 1882.

En varias actividades se distinguió en su dilatada vida.

Como abogado, cuyo ejercicio fue su principal preocupación, acreditó cabal honorabilidad, criterio jurídico, vasta experiencia, sentido gremial e inequívoco interés por servir al Colegio.

Fue uno de los fundadores de nuestra Institución; 1er. Diputado en el Directorio de 1913, que presidió el Dr. Jorge Polar, cuyo ejercicio final corrió a su cargo y Decano en 1915.

Su bufete inspiró gran confianza. El Cabildo Eclesiástico de Arequipa lo hizo su abogado y apoderado y puso en sus manos la administración de sus bienes.

Fue Síndico y Teniente Alcalde del Concejo Provincial de Arequipa.

En el ramo judicial mereció ser designado sucesivamente suplente en los cargos más importantes y Vocal interino, en una oportunidad, desempeñándose siempre a tono con sus honrosos antecedentes.
En más de una ocasión llevó la palabra del Colegio en actuaciones de importancia.

"El Derecho" lo contó como su colaborador, debiéndose a su pluma varios artículos jurídicos, que acreditan su vasta experiencia como abogado y su claro sentido de la realidad.

Por las memorias que leyó, al finalizar los ejercicios, que se insertan en "El Derecho", se aprecia que el Dr. Rodríguez tuvo espíritu institucional y que supo desarrollar al servicio del Colegio importante y proficua labor. 

Falleció, en Arequipa, el 18 de Agosto de 1929.

El Colegio honró su memoria, mediante el discurso, pronunciado en su sepelio, por el Dr. Horacio Morales, quien de él dijo: "Fue un filósofo, a quien los oropeles de la existencia no quitaron jamás el sueño. Señor de su saber y honradez bregó hasta el último instante, sin pretender la gloria. Su acción profesional se deslizó suavemente, ajena a las recomendaciones, pero cuando la Patria le reclamó, dejó su bufete para acudir donde era requerido". 

Fuente:

Guillermo Zegarra Meneses, "Historia del Colegio de Abogados y Apuntes para la Historia de Arequipa".