La ciudad de Arequipa, cuna de grandes hombres en todos los campos del saber, las armas, la religión y el arte han engrandecido a nuestra patria.

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Mariano A. Ponce y Talavera


Del matrimonio del prestigioso magistrado Dr. Agustín Ponce y la Sra. Magdalena Talavera, nació nuestro ilustre Decano, el 24 de Setiembre de 1876, en Arequipa.

Sus primeros estudios los siguió, en Moliendo, en el Colegio que dirigió el Dr. Emilio L. Gómez de la Torre; y los continuó, en Arequipa, en los Colegios "San Luis Gonzaga", "Liceo Nacional" y "Santo Tomás de Aquino".

En 1895 ingresó a la Universidad de Arequipa, donde siguió estudios de Derecho y de Ciencias Físicas, obteniendo el grado de Bachiller en ambas Facultades, en la misma Universidad.

Su título de Abogado lo logró con una tesis, cuyo título: "La Lucha por el Derecho en el Perú", es suficiente revelación de ideología e ideales, tras severos exámenes en la Academia Lauretana (23 de Mayo de 1901) y en la Corte Superior de Justicia (27 de Agosto de 1902).

Su primer ejercicio profesional lo cumplió en Moliendo, donde ganó el prestigio de ser el abogado más preparado en asuntos comerciales y de Aduana.

Trasladado después a Arequipa consiguió, de nuevo imponerse, con mayores títulos y sentar cátedra de abogado cien por ciento estudioso, responsable, honesto y caballeroso. Su opinión y palabra eran aceptadas con absoluto respeto y confianza.

En nuestra Universidad dictó diversos cursos, comenzando por Justicia Militar y terminando con Práctica Forense. En éste especialmente, tuvo oportunidad de demostrar sus profundos conocimientos de Derecho, sobre todo en el aspecto procesal. Formó parte del Consejo Universitario y mereció ser elegido Vice-Rector.

Especialmente se recuerda el Discurso de Orden que pronunció, en la apertura de un año universitario, señalando nuevo derrotero para el ejercicio de la práctica profesional.
En el Colegio de Abogados tuvo importante actuación, preferentemente en 1930, 1933 y 1936.
En el primer ejercicio compartió los honores del Directorio de ese año, que presidió el Dr. Francisco Gómez de la Torre, especialmente por la trascendental actitud que adoptó de apoyar la revolución, que estalló en ese año, para derrocar el Gobierno de Leguía, apenas se produjo ese movimiento.
En el segundo 1933 le cupo el honor de presidir el Colegio, al final del ejercicio y leer la memoria correspondiente.

En el tercero 1936 ejerció el Decanato en propiedad, por la elección, casi unánime, que se produjo a su favor.

Iniciando este ejercicio el Dr. Ponce y Talavera, pronunció un notable discurso, en el que abogaba por la intervención del Colegio en la designación de magistrados y en la confección de leyes y por la reforma de nuestra legislación civil, en materia procesal, para superar el espíritu individualista del Código que nos rige.

En este ejercicio cumplió el Colegio de Abogados sus Bodas de Plata, y, con tal motivo, se realizó una solemne actuación, en la que pronunció elocuente discurso el Dr. Ponce y Talavera.
Cabe también recordar su enérgica defensa de los fueros del Colegio, con motivo del cambio de notas, que se suscitó con la Corte de Justicia de Arequipa, a raíz de la extrañeza expresada por el Colegio, por la formación de unas ternas.

Al cumplir sus Bodas de Oro Profesionales, el Colegio decidió rendirle público homenaje, pero él, con ejemplar modestia y desinterés, declinó el acto y recibió el saludo del Directorio, en su casa, con la sencillez y nobleza de un verdadero patricio.

El 5 de Noviembre de 1954 se produjo su sensible deceso.

Honraron su memoria, en el imponente sepelio, los Drs. A. Fuentes Llaguno y M. S. Núñez Valdivia, por el Colegio y la Universidad, respectivamente; y los Sres. Róger Cáceres, por la Federación Universitaria y Rene Huajardo, por los practicantes de su Estudio.

Fuente:

Guillermo Zegarra Meneses, "Historia del Colegio de Abogados y Apuntes para la Historia de Arequipa".