La ciudad de Arequipa, cuna de grandes hombres en todos los campos del saber, las armas, la religión y el arte han engrandecido a nuestra patria.

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Pedro Ignacio Noboa y Benavides


Nació en Arequipa en 1811, del matrimonio de Ignacio Andrés Noboa y Arteta, natural de Guayaquil, que fue socio fundador de la Academia Lauretana, y de Juana Rosa de Benavides Viscardo. Su tío, Diego Noboa y Arteta, llegó a ser Presidente del Ecuador. Al parecer, la familia gozaba de fortuna, ya que Pedro Ignacio hizo sus estudios en París, adonde viajó hacia 1826. Allí estudió en el Colegio que dirigía Manuel Silvela, hasta terminar la enseñanza media. Luego pasó a uno de los institutos de mayor aureola mundial: el Colegio de Francia, para seguir, entre muchas cátedras, el curso de Economía Política.

Regresó al Perú en 1835, y se casó al año siguiente con Gara Arredondo y Barreda, con quien tuvieron tres hijos, entre ellos el poeta Ernesto Noboa. De aquel entonces poco se sabe, tan sólo que vuelve al lar nativo, tal vez para reponerse de los agotadores años de estudio, junto a su nueva familia. Recién lo vemos figurar con motivo de la campaña electoral de 1850. Aquella vez, los adeptos del general Manuel Ignacio de Vivanco apoyan su candidatura presidencial publicando un periódico bisemanal: "El Porvenir", que tuvo colaboradores de primera categoría, tales como Andrés Martínez, Manuel Toribio Ureta, José María Pérez, Pedro Ignacio Noboa y Juan Gualberto Valdivia. Y aunque Vivanco pierde las elecciones de 1851, varios partidarios suyos lograron entrar al Congreso.

La representación arequipeña para la legislatura de 1851-52, en la Cámara de Diputados, estuvo compuesta de Teodoro La Rosa, Paulino Cuadros, Manuel Toribio Ureta, José Hermógenes Cornejo y Moscoso, Evaristo Gómez Sánchez e Ignacio Noboa y Benavides. Todos ellos del lado vivanquista, por consecuencia opositores de Echenique. Por lo demás, Noboa toma parte en las comisiones de instrucción, de beneficencia y de agricultura. También estuvo presente en el Congreso de 1853, igualmente como Diputado por Arequipa. Esta vez, sin embargo, le cupo integrar la primera Comisión codificadora, encargada de elaborar un proyecto de Código Penal. Después de varias vicisitudes, la comisión creada al efecto presentó a la Convención Nacional de 1855 un proyecto impreso de Código Penal. Pero al ser desestimado, se resolvió designar una nueva comisión, con el propósito de revisar el proyecto original y de redactar un Código de Enjuiciamientos Penales. Entre cuyos miembros hallamos a Pedro Ignacio Noboa, que tuvo una intervención muy lúcida y eficaz (1856).

En lo literario, Noboa fue un escritor de amplias proyecciones. Su producción poética era escasa, pero su versificación es correcta, utiliza diversos metros y a veces tiene inspirado numen. Sus poesías, unas salieron publicadas en la "Lira arequipeña" (edición de 1889) y otras en la célebre "Revista de Lima". Como poeta, forma parte de la tertulia literaria que anima Miguel del Carpio Melgar. A este respecto, Ricardo Palma lo recuerda en "La bohemia de mi tiempo" entre los escritores que"empezaban a peinar canas" y al lado de Pardo y Aliaga, Segura, Manuel Ferreynos, Castillo, José María Sej^iín y Miguel del Carpio. 

En cuanto a su actividad periodística, fue redactor de "El Porvenir" y de "El Elector", al lado de Andrés Martínez y de Manuel Toribio Ureta. Junto a Mateo Paz Soldán, funda en Arequipa "El Pabellón Nacional", periódico destinado a zaherir la revolución de 1854, que acaudillara Ramón Castilla. Su paso por la "Revista de Lima" tiene singular importancia, ya que allí se dio cita la intelectualidad más brillante de la época. También escribió en el "Correo del Perú" y en "El Peruano". Y no sólo eso, sino que además intervino en "La Gaceta Judicial" fundada pon Manuel Atanasio Fuentes y en "El Constitucional", editado a partir de 1858.

Al morir San Román, el primer vicepresidente Pezet se halla en Europa. Es entonces cuando el segundo vicepresidente Pedro Diez Canseco asume el mando, aunque interinamente. En esta circunstancia, fue llamado Noboa para ocupar el Ministerio de Hacienda, del cual se hizo cargo a partir del 10 de abril de 1863 y sigue al frente de él en la administración del general Pezet, hasta el 11 de agosto de 1864.

En la memoria que como Ministro de Hacienda presentó al Congreso de 1864, Noboa propuso organizar las contribuciones a partir de un estudio que arroje los problemas que afronta su recaudación, de manera que permita al Estado tener ingresos permanentes y no aleatorios como el guano. La propuesta de Noboa tendía, por consiguiente, a organizar un sistema que controlara la evasión. De otro lado, incidió en la poca competencia del gobierno como agente industrial. Opinaba que el inversionista privado vela por lo suyo con más ahínco, en tanto que la intervención del Estado en la industria se reduce a pérdidas efectivas. En todo caso, sostuvo, al Estado sólo le corresponde vigilar y normar la inversión  particular.

Fue Noboa quien por primera vez envió al Congreso la Cuenta General de la República.  Trasladado a Santiago, como encargado de negocios primero, y Ministro Plenipotenciario después, renunció a su cargo el 16 de octubre de 1874. Arequipeño ilustre, murió en Valparaíso el 20 de octubre de 1875.

Fuente:

MARIO ROMMEL ARCE: "Arequipeños que hicieron historia"

MANUEL MOREM PAZ SOLDÁN. Pedro Ignacio Noboa y Berutvides. Urna 1951.

OSWALDO HOLGUÍN CALLO. Tiempos de infancia y bohemia. Ricardo Palma (1833-1860). Lima: Fondo Editorial de la PUCP, 1994.

IGNACIO NOBOA. Memoria del Sr. Ministro de Hacienda D. Ignacio Noboa, a la Legislatura de 1864. En: "Anales de la Hacienda Pública" de Pedro E. Dancuart
FERNANDO ARCE MEZA. El presupuesto gubernamental en el Perú. Historia y perspectivas. Urna, 1990.

FRANCISCO MOSTAJO. Ignacio Noboa: Un Peruano Ilustre. En: Francisco Mostajo. Antología de su Obra. Tomo V. Historia: Personajes. Octubre 2002.

GERARDO CORNEJO IRIARTE. Discurso pronunciado por el Dr. G. A. Cornejo triarte en la Ceremonia de Ingreso a la Galería de Jurisconsultos Arequipeños de los retratos de ios doctores Luna Pizarro, Vigil, Gómez Sánchez (B), Del Carpió, Paz Soldán (M.), Noboa Q.)y Sánchez Trujillo. En: "El Derecho". Órgano del Colegio de Abogados de Arequipa. N° 30. Agosto de 1917.