La ciudad de Arequipa, cuna de grandes hombres en todos los campos del saber, las armas, la religión y el arte han engrandecido a nuestra patria.

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Pedro Joseph de Benavente Silva


Natural de Arequipa: hijo del doctor Gabriel Joseph de Benavente Moscoso  e Hipólita Silva Menendez. 

Nacido el 14 de septiembre 1760 ,fue bautizado el 17 de septiembre 1760 en la parroquia del Sagrario Arequipa.

En esta ciudad casó con Isabel Macuaga, viuda de Juan Antonio de Higuera en 25 de mayo de 1783. 

La Fuente : Esther Encinas(Bolivia) señal que la familia Macuaga (o Macoaga), se estableció en La Paz. Y que los hijos de Don Pedro de Benavente e Isabel Macuaga fueron: Victoria Hermenegilda, Jorge y Sebastián, este último fue Brigadier de Infanteria  Comendador de la Ordén de Isabel la Católica y de la de San Hermenegildo.

En la obra, “La Catedral de Arequipa y sus capitulares”. Escrito por Santiago Martínez Publicado por Tipografía Cuadros, 1931 de Santiago Martínez - 1931 - 1 páginas pagina 101 Don Pedro de Benavente y Silva, n. el 17 de Setiembre de 1760, fue Brigadier de los Reales Ejércitos, casó en la Paz con doña Ysabel Macoaga, ...

Al principio de la revolución por la  independencia se incorporó en el ejército de Goyeneche con el grado de teniente. Después del desastre de Chacaltaya permaneció en La Paz, Incorporado otra vez en 1811 a las fuerzas de Goyeneche concurrió a la Batalla de Guaqui, después de este hecho de armas le destinó su general con una pequeña división al punto del Desaguadero para que estuviera en observación de las provincias inmediatas. Acaecida la sublevación de los indios encabezada por algunos patriotas que pusieron cerco a esta ciudad el 15 de agosto de 1811, recibió orden para salvarla, en cuyas operaciones sacrificó este monstruo más de tres mil víctimas sin perdonar sexo ni edad, en  Okomisto, Pampjasi y  en la Provincia de La recaja  después. Benavente sin esperar las órdenes de Pumakaua, avanzó sobre La Paz arreando a los amotinados indios sin una notable acción.

Las tropas constaban de mil hombres, trescientos fusileros y seiscientos lanceros, con cuatro cañones; en las alturas de Collocollo los insurrectos se propusieron defender el paso estrecho  difícil que los realistas tenían posición de transitar; comenzaron a hacer uso de los dos cañones de que se habían apoderado en Tiquina, con  fuego de fusilería, por último apelaron a arrojar gran cantidad de piedras, galgas y después apoderados de las alturas atacaron por la retaguardia poniendo en gran confusión a los realistas. Entonces Benavente dividió su fuerza en dos columnas: emprendió a un tiempo el ataque,  arrojó a los indios de sus posiciones, permaneciendo así durante la noche.

Al día siguiente continuó su marcha sobre La Paz arrollando a todos los grupos que se le presentaban. En los altos de la ciudad tuvo que sostener un ataque más fuerte y  obstinado,  entrando triunfante en la población;, pero tuvo cheques frecuentes durante su permanencia  hasta la llegada de la división Lombera, muy especialmente los indios de Chacaltaya y los de Quillikilli que lo acometieron con bravura, replegándose a Pampjasi sin dejar por eso de ser molestado por la parte del Calvario.

Benavente con su tropa se dirigió para Larecaja, pasando en seguida a Oruro para incorporarse en el cuartel general: concurrió a las acciones de Vilcapujio y Ayohuma mandando el batallón 'Centros". Desde Suipacha le envió Pezuela a la provincia de Laguna con trescientos hombres a distraer al patriota Arenales contener la incursión de los Chiriguanos, con este motivo destruyó una fuerte avanzada de patriotas cerca del pueblo de Tarvita, de allí pasó a Tomina, siendo relevado por el Teniente Coronel Manuel Valle, Desde entonces su nombre se pierde en los hechos posteriores.