La ciudad de Arequipa, cuna de grandes hombres en todos los campos del saber, las armas, la religión y el arte han engrandecido a nuestra patria.

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Alberto Llosa García

Nació en Arequipa el 5 de septiembre de 1905, en el hogar formado por Jorge Alberto Llosa y Llosa (quien fuera alto directivo de la Cámara durante mucho tiempo) y María García Ureta de Llosa (hermana de Carlos García Ureta, que fuera Presidente de la Institución por más de doce años y, cuñada de Juan Guillermo Barclay Harmsen, quien también fuera Presidente de la Cámara durante un extenso período). A estas relaciones de parentesco, que dan una idea del pequeño y estrecho círculo del empresariado arequipeño, habría que agregar que Alberto Llosa García fue primo hermano de Ricardo Barclay García y de Alejandro García Llosa, y cuñado de Jaime Rey de Castro; todos también Presidentes de la Cámara de Comercio de Arequipa.

Aprendió "las primeras letras" en el Colegio de los Sagrados Corazones. Estudió en el Arequipa English School, colegio que estuvo dirigido por el más valioso maestro que ha tenido Arequipa en toda su historia: Francisco Gómez de la Torre. En el English School no sólo se enseñaba intensivamente el inglés, como el nombre lo sugiere y la numerosa presencia de ingleses en la Arequipa de principios del siglo Veinte lo explica, sino que fue el primer centro educativo de Arequipa de carácter mixto. Un año después de declarada la Primera Guerra Mundial, 1915, los profesores británicos del Colegio Inglés de Arequipa tuvieron que volver a su patria a integrarse al servicio militar y el colegio clausuró sus actividades. Alberto Llosa García pasó a estudiar al Colegio Nacional de la Independencia Americana, cuando tenía 10 años de edad. Y con 17, egresó en la Promoción de 1922.

En marzo de 1923 empezó a trabajar en la casa Stafford donde, en calidad de empleado, laboró cinco años. Luego pasó a trabajar en la sección Contabilidad de la Testamentería de Eduardo López de Romaña (que después adoptó la razón social de Central Chucarapi). Como dirigente sindical de los trabajadores de esta empresa llegó a ser Presidente de la FECIA (Federación de Empleados de Comercio e Industria de Arequipa).

En 1934 contrajo matrimonio con Alice Barber López. Por sus aptitudes y el esfuerzo que desplegó para "aprender en el trabajo" llegó a titularse de Contador y a ocupar el cargo de Apoderado General de la Central Chucarapi. En 1946 fue contratado como Apoderado de la firma comercial Said Hermanos, en la que trabajó diez meses, pues el 1" de noviembre de 1946 entró a trabajar como Gerente de la Sociedad Industrial del Sur (SIDSUR). 33 años fue Gerente General de SIDSUR, empresa en la que llegó a ser Director y Presidente del Directorio.

Aunque nunca militó en un partido político, actuó políticamente en dos conyun- turas en que la historia de Arequipa tuvo repercusiones de trascendencia nacional; en 1930, en que un movimiento gestado en Arequipa y encabezado por Sánchez Cerro puso fin a la dictatura de Leguía, integró la Guardia Urbana y fue nombrado por Sánchez Cerro como Concejal de la Junta Municipal. Fue uno de los directivos del Frente Democrático que llevó a la Presidencia de la República a José Luis Bustamante y Rivera , en el año de 1945.

Directivo y animador de muchas instituciones: la Compañía de Bomberos, el Club de Leones, la Cruz Roja, el Jockey Club, el Gub de Arequipa, El Foot-Ball Club Melgar, el Club Internacional; además de la Cámara de Comercio y de la Asociación de Comercio e Industrias, de la que también llegó a ser Presidente; fue muy respetado y querido en todos los ambientes sociales. Su honestidad, sencillez, optimismo contagiante, facultades ejecutivas singulares que convertía en fácil la más difícil empresa y su política gerencial de privilegiar-por propia experiencia biográfica- la capacidad de los trabajadores por sobre cualquier otra consideración;lo convirtieron en un amigo de todos y en un extraordinario formador y director de grupos humanos.

Integró la Cámara de Comercio en representación de la Sociedad Industrial del Sur Limitada. Esta empresa, más conocida por su sigla de SIDSUR, se originó en la empresa que fundara en 1868 César Cavallero, para elaborar "toda clase de artículos de molinería", que en 1905 se transformó en Cavallero Hermanos (de César, Félix y Angel Cavallero Lombardo, hijos del fundador). A principios de siglo, Cavallero Hermanos y Compañía tenía por patrimonio la Fábrica de Fideos La Victoria y los molinos Bolognesi y San Juan y producía, además, galletas, confites, pastas, harinas y salvados que, incluso, exportaba. Sobre estos antecedentes empresariales, en 1933 se constituye la Sociedad Industrial del Sur Limitada, teniendo por socios a: César, Angel y Félix Cavallero Lombardo, José Domingo Muñoz Nájar, Octavio Muñoz Nájar y Manuel Francisco Núñez Núñez. En 1937 la Compañía Molinera Santa Rosa Limitada del Callao, compró íntegramente SIDSUR e introdujo en la empresa una serie de innovaciones técnicas y administrativas que la modernizaron. En 1946 entró a trabajar en SIDSUR Alberto Llosa García quien, por esfuerzo sostenido en treinta y tres años y compartido con cientos de trabajadores, elevó a la empresa al alto sitial que ocupa en la actualidad: ser uno de los exponentes máximos de la industria en Arequipa.

Alberto Llosa García integró por muchos años el Consejo de Administración de la Cámara, tanto como Vocal, Vice-Presidente y Presidente. Fue electo por primera vez Presidente de la Cámara el año de 1953 y, en 1954 fue reelecto para el mismo cargo. Las presidencias de don Alberto tuvieron por nota distintiva el que la Institución no se circunscribió al trabajo gremial, sino que se pronunció y realizó campañas notables en favor del desarrollo económico de Arequipa y de la región sur peruana. Tan pronto se pidió la conclusión de la irrigación de La Joya, con la feliz iniciativa de proponer la construcción de represas "detrás de la cordillera"; como se abogó por la construcción de una nueva hidroeléctrica en Charcani, un frigorífico, la conexión ferrocarrilera Tintayani-Matarani, el equipamiento definitivo del puerto de Matarani, un nuevo sistema de suministro eléctrico para Mollendo y Juliaca, el establecimiento de servicio aéreo entre Arequipa-Juliaca y Cusco, etc.; propuestas que expresan por sí mismas la preocupación intensa de la Cámara de esos años por imaginar un futuro mejor para Arequipa. 

En la labor gremial la Cámara, bajo las Presidencias de Alberto Llosa García, también realizó tareas significativas como: investigar por su cuenta y alertar al Gobierno sobre las dificultades que generaría al comercio y la industria regional el proyecto chileno de declarar puerto libre a Arica; la creación de un Registro de Comerciantes Incumplidos, que fue seguida de una campaña sobre la moralidad comercial; la toma de medidas efectivas, tanto en el aspecto organizativo como económico, para posibilitar la feliz realización de la IV Convención de Cámaras de Comercio de 1955; la aprobación y difusión de valiosos pronunciamientos de la Cámara sobre una serie de tópicos acerca de la vida económica nacional (pidiendo prudencia en las importaciones para mejorar la balanza comercial y brindar protección a la industria nacional, criticando el anteproyecto de un nuevo impuesto único a la renta, abogando por el sistema de libre cambio y la supresión del controlista, señalando el carácter anti-jurídico de un decreto supremo sobre títulos nominativos de acciones, por ejemplo). 

Estos pronunciamientos de la Cámara fueron respetados por el Gobierno y aplaudidos por otras instituciones similares dé Lima y otras ciudades del país, así como se reprodujeron con comentarios favorables por los diarios de circulación nacional y local. Justo es señalar que en los años que examinamos, la Cámara tuvo un equipo de ideólogos de extraordinaria calidad: Mario Polar Ugarteche (Gerente), Jaime Rey de Castro y Gustavo Landázuri (Asesores), quienes eran los autores de los pronunciamientos. Finalmente, es de destacar, que en la Presidencia de 1953 de Alberto Llosa García, la Cámara fue distinguida por el Concejo Provincial con la Medalla de Oro de Arequipa. La alta distinción la obtuvo la Cámara por su importante historia institucional, que en ese 15 de agosto de 1953 se aproximaba a los sesenta y seis años de existencia, pero, duda no cabe, también se debió a que bajo la Presidencia de Alberto Llosa García la Institución se ubicó en uno de los momentos más felices de su trayectoria.

En su dinámica labor pública, Alberto Llosa García fue, además, integrante del Concejo Provincial de 1947, de la Beneficencia Pública, de la Junta de Celebración del IV Centenario de Arequipa. Fue uno de los fundadores de la Mutual Arequipa, del  Club de Leones Arequipa Zona Sur. Cónsul Ad-Honorem de Panamá durante dieciocho años y, en tal calidad, Decano del Cuerpo Consular de Arequipa entre 1956 y 1958. En los años de 1947 y 1948 integró la Comisión Perú-Boliviana que formuló y firmó un Tratado de Comercio.

En su fecunda trayectoria empresarial integró los Directorios de numerosas empresas: Enrique W. Gibson Limitada, Gibson, Comercial SA., Agencia Marítima S. A., Operaciones Aduaneras S A., Distribuidora Regional de Automóviles (DIRESA), Talleres Arequipa SA., Fábrica de Bicicletas SA. (FABISA), Sociedad Eléctrica de Arequi¬pa Limitada, Sociedad Químico Industrial SA., Compañía Molinera Santa Rosa SA., Industrias Detergentes SA., Consorcio Industrial de Arequipa SA., Editorial 0 Pueblo; Editorial El Deber, Sociedad Telefónica del Perú S A., La Estrella de Chincha S A.

Fue distinguido con la condecoración de la Orden del Cóndor de Los Andes, por el Gobierno de Bolivia;con la Medalla de Plata de Arequipa, por el Concejo Provincial; con la Medalla de Oro de la Escuela Superior de Guerra; con la Orden Pontificia de San Silvestre, por el Papa Pío XII; y con la Orden del Mérito Industrial por el Ministerio de Industria del Perú.

Alberto Llosa García, quien hizo de su vida un ejemplo de laboriosidad, honestidad y simpatía, falleció en Arequipa el 15 de setiembre de 1986, después de haber trabajado cincuenta y ocho años en cuatro empresas de Arequipa .

Fuentes:
  • Juan Guillermo Carpio Muñoz,  "Un siglo de esfuerzo, historia de la Cámara de Comercio de Arequipa".