La ciudad de Arequipa, cuna de grandes hombres en todos los campos del saber, las armas, la religión y el arte han engrandecido a nuestra patria.

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Ernesto Soto de la Jara


Nació en Arequipa el 28 de enero de 1904. Estudió en el Arequipa English School, en el Colegio del Seminario y en la Universidad Nacional de San Agustín. Trabajó en su juventud en la Casa Sttaford y al promediar el año de 1940 entró a laborar en Enrique W. Gibson Limitada, donde desempeñó diversos cargos por más de un cuarto de siglo. Fue Director Gerente General de Gibson, la destacada empresa comercial arequipeña, por más de una década y, precisamente en su representación integró la Cámara de Comercio. Fue catedrático de la Universidad San Agustín, Cónsul de Francia en Arequipa por cerca de veinte años y Teniente Alcalde de Arequipa.

Integró el Consejo de Administración de la Cámara durante ocho años, en distintos cargos. Fue electo Presidente en al Junta General del 17 de enero de 1957. Por segunda vez, fue electo Presidente el 23 de enero de 1958. Truncó su segundo período al renunciar a la Presidencia en los primeros días de abril de 1958, por lo que en realidad debe considerarse que ese año la Cámara fue presidida por el Vice-Presidente Ricardo Barclay, quien le sucedió por disposición estatutaria.

El período presidencial de Soto de la Jara estuvo signado por dos catástrofes naturales: la sequía en la sierra sur y el terremoto de Arequipa del 15 de enero de 1958; y por varios conflictos laborales. No obstante, la Cámara desarrolló bajo su dirección importantes actividades sobre todo dedicadas a mantener el peso de su influencia institucional en la búsqueda de soluciones a los problemas que soportaba Arequipa, dados los desastres señalados y la inmigración campesina que produjo la sequía. 

También es de destacar en su Presidencia el acercamiento de la Cámara a la Asociación de Comercio e Industria de Arequipa, que abrió un nuevo período de colaboración de estas dos instituciones.
Ernesto Soto de la Jara falleció el 31 de marzo de 1965.